El Ibex 35 mantiene el tono de equilibrio a media sesión, con una caída marginal del 0,02%, hasta los 18.359,8 puntos. Según Europa Press, el selectivo español logra conservar la referencia de los 18.300 puntos en una jornada marcada por el fuerte repunte del petróleo y por la persistente incertidumbre geopolítica en Oriente Medio.
El foco principal vuelve a estar en el crudo. El Brent, referencia en Europa, subía alrededor de un 3,6% y llegaba a cotizar cerca de los 94,37 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate avanzaba un 4,3%, hasta situarse en torno a los 91,11 dólares.
El movimiento se produce después de nuevos ataques entre Estados Unidos e Irán. Washington reivindicó bombardeos contra radares y estaciones de mando y control de drones iraníes en zonas próximas al estrecho de Ormuz, en respuesta al derribo de un dron estadounidense. La Guardia Revolucionaria iraní respondió atacando una base aérea estadounidense en una ubicación no especificada.
La tensión geopolítica vuelve a trasladarse directamente al petróleo. Mientras el barril se acerque a la zona de 95 dólares, el mercado tendrá más dificultades para ignorar el impacto potencial sobre inflación, tipos y crecimiento.
La presión regional no se limita al frente entre Estados Unidos e Irán. En Líbano, una nueva oleada de ataques israelíes contra el sur del país ha dejado víctimas mortales y decenas de heridos. Además, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ordenado nuevos bombardeos contra objetivos considerados terroristas en Beirut, dentro de la intensificación de la ofensiva contra Hezbolá.
Este contexto reduce la confianza de los inversores en una rápida estabilización del conflicto y mantiene viva la prima de riesgo energética. No basta con que existan conversaciones diplomáticas: el mercado necesita señales reales de desescalada sobre el terreno.
Dentro del selectivo español, el peor comportamiento correspondía a Aena, con una caída del 2,17%, seguida de Mapfre, Cellnex, Sabadell y Fluidra. En el lado positivo, destacaban Solaria, Naturgy, Endesa, Repsol y Acciona.
La lectura sectorial es clara. El repunte del petróleo favorece a valores energéticos como Repsol, mientras que el entorno de mayor incertidumbre y presión sobre tipos penaliza a compañías más sensibles a financiación, consumo o percepción de riesgo.
El resto de grandes plazas europeas se mueve sin una dirección clara. Londres retrocede ligeramente, mientras Fráncfort, París y Milán registran avances moderados. El mercado europeo intenta equilibrar dos fuerzas: por un lado, la resistencia de los índices tras las subidas recientes; por otro, el temor a que el crudo vuelva a alimentar presiones inflacionistas.
En renta fija, la rentabilidad del bono español a diez años subía hasta el 3,402%, con la prima de riesgo en torno a los 41,57 puntos básicos. En divisas, el euro cedía ligeramente frente al dólar y se cambiaba cerca de 1,165 dólares.
El Ibex resiste, pero el mensaje del mercado es prudente. La bolsa española no corrige con fuerza, aunque el petróleo vuelve a colocarse en una zona incómoda para bancos centrales, márgenes empresariales y expectativas de inflación.
En conjunto, la sesión confirma que las bolsas europeas siguen intentando mantener el equilibrio, pero con menos margen de comodidad. Mientras el Ibex conserve los 18.300 puntos, la estructura técnica no se deteriora. Sin embargo, si el petróleo sigue escalando hacia los 95 dólares y la tensión regional no remite, el mercado podría empezar a exigir una prima de riesgo mayor.