El Ibex 35 se mantenía prácticamente plano en la media sesión de este lunes, en un mercado dominado por la incertidumbre geopolítica y el nuevo repunte del petróleo. Según Europa Press, el selectivo español cedía alrededor de un 0,08% a las 12:00 horas, hasta situarse en los 17.874,7 puntos.
El principal foco continúa estando en el conflicto de Irán y en la reacción de Estados Unidos a la última propuesta presentada por Teherán. Donald Trump calificó la respuesta iraní de “totalmente inaceptable”, lo que ha vuelto a enfriar las expectativas de una solución diplomática rápida.
El repunte del crudo vuelve a ser el principal factor de tensión para los inversores. El barril de Brent, referencia en Europa, subía cerca de un 2,66%, hasta los 103,97 dólares, mientras que el WTI avanzaba un 2,48%, hasta los 97,81 dólares.
La tensión energética también se trasladaba al gas natural europeo. El precio del gas en el mercado holandés TTF repuntaba un 1,66%, hasta los 44,88 euros por megavatio hora.
La sesión vuelve a demostrar que el mercado no está moviéndose solo por resultados o datos macro, sino por el temor a que el petróleo mantenga viva la presión sobre inflación y bancos centrales.
La contraoferta iraní no se ha hecho pública oficialmente, aunque distintas informaciones apuntan a que Teherán habría ofrecido transferir parte de sus reservas de uranio altamente enriquecido a un tercer país, pero rechazando el desmantelamiento de sus instalaciones nucleares, una de las principales exigencias de Washington.
Desde Irán, fuentes próximas al régimen han restado importancia al rechazo de Trump y han insistido en que aceptar las condiciones estadounidenses supondría una rendición. Teherán mantiene además dos exigencias de fondo: reparaciones de guerra por parte de Estados Unidos y reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.
La situación regional sigue siendo inestable. Europa Press también recoge nuevos bombardeos israelíes en el sur de Líbano, pese al alto el fuego en vigor desde mediados de abril.
En el plano empresarial, IAG destacaba como el valor más alcista del Ibex, con una subida del 5,63%. La compañía anunció una invitación de recompra sobre bonos convertibles sénior no garantizados por un importe máximo de 825 millones de euros, con vencimiento en 2028.
El valor también se veía apoyado por el respaldo de analistas: Barclays elevó su precio objetivo y JP Morgan mantuvo su recomendación de sobreponderar.
Otra referencia corporativa fue BBVA, que inició el tercer y último tramo de su programa de recompra de acciones. La entidad ya ha ejecutado el 5,43% del total de 1.460 millones de euros previsto para este programa, según comunicó a la CNMV.
En el resto de Europa, las principales bolsas cotizaban con signo mixto. El CAC 40 francés retrocedía un 0,78% y el DAX alemán cedía ligeramente, mientras que el FTSE 100 británico y el FTSE MIB italiano avanzaban.
El Ibex resiste relativamente bien, pero el mercado sigue necesitando una mejora geopolítica para sostener con claridad el apetito por el riesgo.
En renta fija, el rendimiento del bono español a diez años subía hasta el 3,454%, frente al 3,417% del cierre del viernes. La prima de riesgo frente a Alemania se mantenía en torno a los 42 puntos básicos.
En divisas, el euro perdía terreno frente al dólar y se cambiaba en torno a 1,1766 dólares. El movimiento refleja un tono algo más defensivo, con el dólar actuando de nuevo como activo refugio ante la incertidumbre geopolítica.
En conjunto, la sesión de media mañana muestra un mercado en equilibrio frágil: el Ibex aguanta cerca de la estabilidad, pero el petróleo, Irán y Ormuz siguen condicionando la lectura de fondo. Mientras no haya avances diplomáticos claros, el margen para nuevas subidas seguirá dependiendo de la capacidad del mercado para absorber un crudo por encima de los 100 dólares.