Europa Press
Las bolsas europeas han comenzado la jornada con un claro rebote después de la fuerte volatilidad registrada en las últimas sesiones. El Ibex 35 ha iniciado el día con una subida cercana al 2,34%, lo que le ha permitido recuperar la cota psicológica de los 17.000 puntos y situarse en torno a los 17.324 puntos en los primeros compases de la sesión.
El movimiento se produce en un contexto marcado por la evolución del conflicto en Oriente Medio y por la reciente corrección del petróleo, que en las últimas horas ha moderado parte del fuerte repunte registrado en jornadas anteriores.
El precio del petróleo ha sido el principal factor que ha condicionado la evolución de los mercados en los últimos días. Tras alcanzar niveles cercanos a los 120 dólares por barril durante la escalada del conflicto en Oriente Medio, el crudo ha retrocedido hasta situarse alrededor de los 90 dólares, lo que ha permitido aliviar parcialmente la presión sobre los activos de riesgo.
La moderación del precio del crudo ha contribuido a mejorar el sentimiento inversor en las bolsas europeas, que intentan recuperar parte de las pérdidas acumuladas durante la última semana.
El trasfondo de este movimiento sigue siendo geopolítico. Las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, apuntando a que la guerra con Irán podría terminar antes de lo esperado han contribuido a mejorar temporalmente el sentimiento del mercado.
Aun así, los inversores continúan muy pendientes de cualquier novedad sobre el conflicto, ya que el riesgo de interrupciones en el suministro energético sigue siendo uno de los principales factores de incertidumbre para la economía global.
En el ámbito empresarial europeo, antes de la apertura se ha conocido que el grupo automovilístico Volkswagen redujo su beneficio neto en 2025 un 44,3%, hasta unos 6.904 millones de euros.
En el plano macroeconómico, el Tesoro Público español acude hoy al mercado con una subasta de letras a tres y nueve meses, en la que espera captar entre 2.500 y 3.500 millones de euros.
El rebote de las bolsas europeas tiene una explicación sencilla: la caída del petróleo. Mientras el Brent se mantenga cerca o por debajo de los 90-95 dólares, el mercado podrá intentar estabilizarse tras las fuertes correcciones de la semana pasada.
Sin embargo, el escenario sigue siendo extremadamente dependiente de la evolución del conflicto en Oriente Medio. Cualquier nueva interrupción en el suministro energético o cierre efectivo del estrecho de Ormuz podría devolver rápidamente la volatilidad a las bolsas.