El Ibex 35 comenzó la sesión de este viernes con tono positivo y una subida inicial del 0,6%, hasta situarse cerca de los 18.400 puntos. Según Europa Press, el selectivo español llegó a ampliar poco después su avance hasta el 0,8%, superando esa referencia y alcanzando los 18.428,3 puntos.
El movimiento se produce en un contexto de menor presión sobre el petróleo y de expectativas algo más favorables sobre una posible extensión de la tregua entre Estados Unidos e Irán. La posibilidad de que el estrecho de Ormuz recupere cierta normalidad ha reducido la tensión sobre el crudo, uno de los principales factores de volatilidad de las últimas sesiones.
Según Europa Press, Washington confirmó anoche un principio de acuerdo con Irán para ampliar la tregua durante dos meses y garantizar el paso por el estrecho de Ormuz. El documento también abriría la puerta a conversaciones sobre el programa nuclear iraní, aunque todavía falta la aprobación final del presidente estadounidense, Donald Trump.
Con esa expectativa sobre la mesa, el Brent, referencia en Europa, caía alrededor de un 1,3% en el arranque de la sesión europea, hasta los 92,5 dólares. El West Texas Intermediate, referencia en Estados Unidos, retrocedía un 1,7%, hasta los 87 dólares.
La caída del crudo funciona como alivio inmediato para la renta variable. Menos presión energética implica menos tensión inflacionista, menor castigo a sectores sensibles al ciclo y algo más de margen para que los inversores asuman riesgo.
El arranque de la sesión coincidió además con la publicación del dato adelantado de inflación en España. El IPC mantuvo en mayo una tasa interanual del 3,2%, con lo que encadena tres meses consecutivos por encima del 3% en un contexto aún marcado por el impacto energético del conflicto en Irán.
El dato no empeora respecto al mes anterior, pero tampoco permite hablar de una desinflación clara. Para el mercado, la lectura es especialmente relevante porque llega antes de la próxima reunión del Banco Central Europeo y en plena discusión sobre hasta dónde puede mantenerse la presión de los precios.
Dentro del Ibex 35, los mayores avances correspondían en los primeros minutos a IAG, con una subida del 1,6%, seguida de Santander, que avanzaba un 1,2%, Bankinter, con un 1,13%, y Merlin, que ganaba un 1,12%.
En el lado negativo destacaban Solaria, con un descenso del 0,6%, Grifols, que cedía un 0,42%, y Repsol, que bajaba un 0,41%, afectada por el retroceso del petróleo. También cotizaban con ligeras pérdidas Acerinox, Inditex e Indra.
El tono positivo se extendía al resto de grandes plazas europeas. Fráncfort y Milán subían un 0,2%, Londres avanzaba un 0,1% y París ganaba un 0,4%.
La sesión arranca con sesgo favorable, pero condicionado. Si el acuerdo entre EE.UU. e Irán se confirma, el Ibex podría consolidar el avance; si vuelve el ruido geopolítico, el petróleo y la inflación recuperarían protagonismo de inmediato.
En el mercado de deuda, la rentabilidad del bono español a diez años se situaba en torno al 3,39%, con escasos cambios en los primeros compases de la jornada. En divisas, el euro se mantenía prácticamente estable frente al dólar, en torno a los 1,165 dólares.
En conjunto, la apertura deja una lectura moderadamente positiva para la renta variable española. El Ibex aprovecha el alivio del crudo y la expectativa diplomática en Oriente Medio, aunque el dato de inflación española recuerda que el margen para una relajación monetaria sigue siendo limitado.