El Ibex 35 ahonda sus descensos en la media sesión de este viernes y se aproxima a la zona de los 17.500 puntos, en una jornada marcada por el repunte del petróleo y por el deterioro del apetito por el riesgo. Según Europa Press, el selectivo español cae alrededor de un 1,4%, después de haber iniciado ya la sesión con tono claramente negativo.
El movimiento se produce en un contexto de mayor cautela internacional. El mercado vuelve a centrar su atención en el conflicto con Irán, en la evolución del estrecho de Ormuz y en el impacto que el encarecimiento energético puede tener sobre la inflación, los tipos de interés y los márgenes empresariales.
El principal factor de presión vuelve a ser el crudo. El Brent, referencia en Europa, se sitúa cerca de los 110 dólares por barril, mientras que el WTI también mantiene una tendencia alcista. Este repunte refuerza el temor a que la inflación energética siga trasladándose al resto de la economía.
Para las bolsas europeas, el petróleo caro actúa como un doble obstáculo. Por un lado, aumenta los costes de empresas y consumidores. Por otro, complica el margen de actuación de los bancos centrales, ya que una inflación más persistente puede retrasar cualquier expectativa de relajación monetaria.
Mientras el Brent siga instalado cerca de los 110 dólares, el mercado tendrá dificultades para sostener un tono claramente alcista. La energía vuelve a ser el canal directo entre la geopolítica y la inflación.
La corrección afecta de forma especial a los sectores más sensibles al ciclo económico y a los tipos de interés. Los bancos, las industriales y las compañías vinculadas al consumo o al transporte suelen sufrir más cuando suben las rentabilidades de los bonos y el precio de la energía.
En este tipo de sesiones, los inversores tienden a reducir exposición a valores con mayor beta y a refugiarse en perfiles defensivos o en compañías que puedan beneficiarse directamente del encarecimiento del crudo. Por eso, el comportamiento relativo dentro del Ibex vuelve a estar muy condicionado por el sesgo sectorial.
El repunte del crudo llega en un momento delicado, después de una semana marcada por datos de precios en Estados Unidos más incómodos de lo esperado. La combinación de energía cara, tipos largos al alza y dudas sobre el crecimiento reduce el margen para nuevas subidas de los índices sin catalizadores claros.
La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping tampoco ha despejado completamente la incertidumbre. Aunque ambos líderes han coincidido en la importancia de mantener abierto el estrecho de Ormuz, el mercado sigue sin ver una solución concreta al conflicto con Irán.
La caída del Ibex no es solo una recogida de beneficios. Refleja un cambio de tono: el mercado empieza a exigir soluciones reales en energía y geopolítica para seguir comprando riesgo.
En conjunto, la sesión confirma que la bolsa española sigue muy sensible al precio del petróleo y a cualquier señal relacionada con Oriente Medio. El Ibex conserva todavía parte del avance acumulado en las últimas semanas, pero la pérdida de los 17.500 puntos reforzaría la presión correctiva de corto plazo.