Un eventual acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán podría provocar una reacción positiva inicial en los mercados, pero eso no elimina el riesgo de fondo. Según los estrategas de Longview Economics, las condiciones que suelen preceder a una corrección siguen presentes y obligan a mantener cierta prudencia.
La firma de investigación con sede en Londres advierte de que varios de sus indicadores internos continúan enviando señales de alerta. Entre ellos destacan la relación entre opciones de compra y venta, los niveles de apetito por el riesgo y el reducido uso de coberturas bajistas por parte de los inversores.
Según Longview, los modelos de mercado siguen apuntando a una señal de venta. La firma considera que los niveles de especulación son elevados, que la protección frente a caídas es escasa y que los índices se encuentran notablemente sobreextendidos al alza.
La lectura de Longview es clara: aunque una noticia geopolítica positiva pueda alimentar nuevas subidas a corto plazo, el mercado mantiene una estructura frágil y vulnerable a una toma de beneficios.
Por ello, la firma considera que el escenario más probable para las próximas semanas no es una aceleración sostenida de las subidas, sino un retroceso o, al menos, una fase de consolidación tras el fuerte avance reciente.
En caso de producirse una venta masiva, Longview Economics identifica tres niveles técnicos relevantes para el S&P 500:
El mensaje de fondo es que el mercado puede seguir reaccionando bien a las noticias positivas, pero la combinación de exceso de optimismo, baja cobertura y sobrecompra técnica aumenta el riesgo de una corrección táctica.
En definitiva, Longview no descarta una subida inicial si se confirma una mejora geopolítica, pero insiste en que el equilibrio riesgo-recompensa empieza a ser menos favorable. Para la firma, el mercado necesita digerir los excesos acumulados antes de construir una nueva fase alcista más sólida.