La semana ha comenzado con presión vendedora en la Bolsa española. El Ibex 35 abrió este lunes con un descenso del 1,1%, lo que dejó al índice al borde de los 18.000 puntos, en un mercado claramente condicionado por el nuevo repunte de la tensión geopolítica en Oriente Medio.
El detonante de la corrección fue el fracaso de las conversaciones celebradas durante el fin de semana entre Estados Unidos e Irán, junto con el anuncio de Donald Trump de endurecer la presión sobre Teherán mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz y de los puertos iraníes. Ese movimiento devolvió al mercado al escenario que más teme: un shock energético con efectos inmediatos sobre inflación, crecimiento y sentimiento inversor.
La reacción fue contundente en las materias primas. El Brent, referencia en Europa, repuntaba más de un 6% y volvía a situarse por encima de los 100 dólares por barril, mientras el WTI avanzaba casi un 7%. A ello se sumó un fuerte rebote del gas TTF, que escalaba más de un 8%, añadiendo todavía más presión sobre el escenario macro europeo.
El retroceso no fue exclusivo del mercado español. Las principales plazas europeas también arrancaron en rojo, con Fráncfort cediendo en torno al 1,2%, París algo más del 1% y Londres cerca del 0,6%. En Asia, el tono también fue mayoritariamente negativo, reflejando que el nerviosismo ya se ha trasladado al conjunto de los mercados internacionales.
En este contexto, los inversores volvieron a refugiarse en los activos más defensivos. El euro perdía terreno frente al dólar, mientras la rentabilidad del bono español a diez años escalaba hasta el 3,51%, señal de que el repunte energético vuelve a contaminar la percepción sobre inflación y tipos.
Dentro del selectivo español, el mercado empezó a dibujar desde primera hora los perfiles habituales de una sesión marcada por el crudo:
La lógica detrás de esos movimientos es sencilla: el mercado premia a los nombres vinculados a energía o perfil defensivo, y castiga a las compañías más sensibles al ciclo, al consumo, al transporte o a un eventual deterioro del crecimiento global.