Las elevadas valoraciones del mercado estadounidense han reavivado las comparaciones con la burbuja tecnológica de finales de los años noventa. Sin embargo, la evolución de los beneficios empresariales ofrece una lectura mucho más favorable.
Nick Raich, responsable del servicio de análisis The Earnings Scout, sostiene que el actual mercado alcista todavía tiene recorrido porque los beneficios están creciendo más rápido que las cotizaciones. Aunque el S&P 500 ha avanzado cerca de un 20% durante los últimos doce meses, su PER ha descendido desde 23,7 hasta aproximadamente 22,1 veces.
Raich espera que el beneficio agregado del S&P 500 aumente alrededor de un 20% durante el segundo trimestre, más de tres veces el crecimiento histórico habitual, situado cerca del 6%.
Entre las primeras compañías que habían publicado sus cuentas, el 96% superó las previsiones y el crecimiento conjunto de los beneficios alcanzó el 32,4%. Además, la mejora de las estimaciones se está extendiendo desde tecnología y consumo hacia sectores como la banca.
El avance tampoco depende únicamente de recortes de costes, recompras de acciones o ajustes contables. Las ventas están creciendo cerca de un 19% interanual, una tasa muy superior a su tendencia de largo plazo.
La principal diferencia está en las revisiones de beneficios. En 1999, las estimaciones comenzaron a deteriorarse durante meses mientras las acciones seguían subiendo, generando una divergencia que terminó resolviéndose con fuertes caídas.
Actualmente no se observa esa señal. Los índices avanzan, pero las previsiones empresariales también continúan mejorando. Para Raich, el entorno se parece más a las fases expansivas de 1997 o 1998 que al techo de mercado del año 2000.
Algunos estrategas temen que las grandes tecnológicas reduzcan sus previsiones de inversión en inteligencia artificial ante las dudas sobre la rentabilidad del elevado gasto realizado. Este escenario podría afectar especialmente a los fabricantes de semiconductores.
Sin embargo, Raich no observa todavía esas señales en las revisiones de resultados. Compañías como AMD, Intel y Marvell siguen registrando mejoras crecientes en sus estimaciones. Los últimos resultados de ASML y Nvidia también respaldan la fortaleza del ciclo tecnológico.
Su recomendación es clara: mantener posiciones largas en bolsa, sobreponderar tecnología y conservar la exposición a la temática de inteligencia artificial mientras el crecimiento del beneficio por acción continúe acelerándose.
La visión positiva sobre tecnología encuentra apoyo adicional en las compras recientes realizadas por directivos de Fiserv, Adobe, Autodesk y Broadcom.
El caso de Micron exige más prudencia. Aunque la acción podría seguir avanzando, sus múltiplos son elevados y el ritmo de mejora de las estimaciones ha comenzado a perder fuerza. La divergencia todavía es reciente, pero cuanto más tiempo suba la cotización mientras se desaceleran las previsiones, mayor será el riesgo de una corrección posterior.