El Ibex 35 mantenía el tono positivo a media sesión y se aproximaba a los 19.600 puntos, en una jornada marcada por el nuevo avance del precio del petróleo y por la publicación de resultados de algunas de las principales empresas cotizadas.
El selectivo español intentaba consolidar su recuperación pese al incremento de la incertidumbre energética. La subida del crudo por encima de los 95 dólares por barril vuelve a introducir presión sobre las perspectivas de inflación, los costes empresariales y las futuras decisiones de los bancos centrales.
La evolución del crudo continúa condicionada por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y por el temor a nuevas alteraciones en el suministro procedente de Oriente Próximo.
El repunte del petróleo favorece a las compañías energéticas y vinculadas a la producción de hidrocarburos, pero supone un factor negativo para los sectores más intensivos en combustible, como aerolíneas, transporte, turismo e industria.
También puede complicar el escenario de política monetaria. Una subida prolongada de la energía podría trasladarse a los precios finales, frenar la moderación de la inflación y reducir el margen disponible para futuras bajadas de tipos de interés.
Frente a la presión procedente de las materias primas, la temporada de resultados empresariales continúa aportando referencias favorables al mercado español.
Las cifras publicadas por varias grandes compañías han mostrado, en términos generales, una evolución resistente de los beneficios, especialmente en los negocios regulados, financieros y energéticos.
El mercado presta especial atención no solo a los resultados del primer semestre, sino también a las guías para el conjunto de 2026. Las revisiones al alza de objetivos están siendo premiadas, mientras que el elevado endeudamiento o las señales de desaceleración siguen penalizando a determinados valores.
Desde el punto de vista técnico, la recuperación de los 19.600 puntos reforzaría la estructura de corto plazo del Ibex 35 y permitiría al índice volver a dirigir la atención hacia sus recientes máximos históricos.
Por debajo, los inversores vigilan la capacidad del selectivo para conservar las zonas recuperadas durante las últimas sesiones. La combinación de petróleo elevado, tensiones geopolíticas y resultados empresariales puede mantener la volatilidad en niveles altos.
Por ahora, el mercado español conserva un tono constructivo, aunque el encarecimiento de la energía obliga a mantener la cautela ante el riesgo de nuevas presiones inflacionistas y un deterioro de las expectativas de crecimiento.