El IBEX 35 cotiza a mediodía con un descenso moderado en torno al 0,18%, hasta aproximarse a los 16.660 puntos, en una jornada dominada por la prudencia. Los inversores se mantienen a la espera de la decisión de la Reserva Federal, que celebrará esta semana su última reunión del año con el mercado prácticamente dando por hecho un nuevo recorte de tipos de interés.
La sensación general es de sesión de transición: se negocia con volumen contenido, sin ventas agresivas, pero con muy poco apetito comprador antes de conocer el mensaje completo de la Fed sobre el rumbo de la política monetaria en 2026.
Dentro del selectivo, el comportamiento es claramente mixto. En el lado positivo aparecen compañías como Indra, Acciona, Endesa, ACS o Repsol, que encuentran apoyo en un contexto de tipos algo más bajos y en la búsqueda de negocios con visibilidad de flujos de caja estables.
En el lado de las caídas destacan Banco Santander, Fluidra y Telefónica. La banca acusa el temor a que un ciclo prolongado de bajadas de tipos comprima paulatinamente los márgenes, mientras que algunos valores más cíclicos recogen beneficios tras el buen comportamiento de las últimas semanas. Telefónica, por su parte, se mueve con descensos suaves, en línea con la falta de interés comprador en el sector de telecomunicaciones europeo.
El tono del mercado español encaja con lo que se ve en el resto de Europa: índices sin dirección clara, rotación ligera entre sectores y escasa disposición a tomar riesgo adicional antes de la Fed. Las últimas referencias de inflación en Estados Unidos han reforzado la expectativa de un recorte de 25 puntos básicos esta semana, pero el verdadero foco estará en el mensaje para 2026.
Lo relevante para las bolsas no es tanto el recorte de tipos en sí, que el mercado ya descuenta, como el tono que adopte la Fed sobre futuros movimientos: un discurso más cauto podría enfriar parte del optimismo, mientras que una guía algo más flexible daría oxígeno adicional a los índices.
Con el Nasdaq y el bloque tecnológico ajustando excesos recientes, y el S&P 500 muy cerca de máximos, el comportamiento del IBEX 35 sigue siendo el de un índice más defensivo, apoyado en bancos, energía y utilities, y especialmente sensible a las expectativas de crecimiento e inflación en la Eurozona.
En un día como hoy, la clave no es tanto el movimiento del IBEX como el contexto: estamos en una fase en la que el mercado prefiere esperar al mensaje de la Fed antes de mover ficha. En nuestra opinión, tiene sentido no perseguir precios en el muy corto plazo y reservar pólvora para aprovechar correcciones puntuales si el tono de Powell resulta más duro de lo esperado.
En este entorno, vemos cierto atractivo en combinar posiciones en utilities y construcción/concesiones (Endesa, Acciona, ACS) con una exposición bancaria algo más táctica, reduciendo beta mientras se clarifica el ritmo de recortes de tipos y el impacto real sobre márgenes y crecimiento en 2026.