Europa Press
El mercado español seguía mostrando resistencia este martes a media sesión. El Ibex 35 avanzaba en torno a un 0,6% y se movía alrededor de los 18.138 puntos, en una jornada marcada por un tono algo más constructivo en los mercados pese a que la tensión geopolítica sigue lejos de resolverse. La sensación dominante era de cierta calma relativa, aunque todavía con un trasfondo claramente condicionado por la evolución del conflicto entre EEUU, Israel e Irán.
El mercado seguía calibrando el impacto económico de la crisis en Oriente Próximo. Por un lado, crecían las expectativas de que pueda retomarse alguna vía negociadora. Por otro, el bloqueo marítimo en la zona y la alteración del flujo energético mantienen viva la presión sobre el petróleo, la inflación y las expectativas de tipos. Ese es el punto crítico: aunque la renta variable aguanta, el daño macroeconómico potencial todavía no ha desaparecido.
En España, ese efecto ya se deja notar. El repunte de los carburantes ha elevado el IPC de marzo al 3,4%, mientras que el Tesoro ha tenido que ofrecer mayores rentabilidades en su última subasta de letras. El mensaje es simple: si la energía sigue presionando, el margen para una relajación monetaria se estrecha.
Dentro del selectivo, las mayores alzas correspondían a Grifols, ACS, Acerinox, Indra, Cellnex e IAG, en una muestra de apetito por nombres castigados o con mayor componente cíclico. En el lado negativo destacaban Repsol, Iberdrola, Endesa, CaixaBank y Logista.
El resto de Europa también mantenía un tono positivo, con avances moderados en las principales plazas. Mientras tanto, el Brent se relajaba ligeramente por debajo de los 99 dólares, el bono español a diez años cedía algo en rentabilidad y el euro recuperaba terreno frente al dólar.