En una sesión marcada por los continuos cambios de dirección, los principales índices europeos lograron cerrar AYER con avances significativos, muy cerca de los máximos del día y lejos de los mínimos registrados tras la apertura de Wall Street. El comportamiento fue claramente de menos a más, en una jornada que volvió a evidenciar la elevada sensibilidad del mercado al flujo de noticias externas.
El arranque fue dubitativo, aunque algo más sólido de lo previsto. Sin embargo, la apertura claramente bajista de la bolsa estadounidense arrastró a los índices europeos, que llegaron a entrar en negativo. Posteriormente, a medida que Wall Street fue recuperando terreno —con especial protagonismo del Nasdaq—, las bolsas europeas giraron al alza hasta cerrar con tono claramente positivo.
Las noticias sobre avances en las conversaciones entre delegaciones de Estados Unidos e Irán en Ginebra contribuyeron a relajar la tensión. Aun así, la jornada volvió a estar condicionada por la debilidad de activos como el software, los metales preciosos, las criptodivisas y, posteriormente, el petróleo, generando un entorno de cierta inestabilidad.
Por sectores, destacaron positivamente los valores inmobiliarios patrimonialistas, las compañías del sector sanitario, así como bancos y aseguradoras. En el lado contrario, los peores comportamientos correspondieron a mineras y energéticas, penalizadas por la caída en el precio de sus materias primas.
En el plano macroeconómico, el informe de empleo del Reino Unido confirmó un deterioro progresivo del mercado laboral y una moderación del crecimiento salarial. Este escenario incrementa la probabilidad de nuevos recortes de tipos por parte del Banco de Inglaterra. El consenso ya descuenta dos bajadas de 25 puntos básicos este año, con una elevada probabilidad de que la primera se produzca en marzo.
La reacción fue clara: los bonos británicos repuntaron, reduciendo sus rendimientos y contagiando al resto de la deuda soberana europea. La libra esterlina, por su parte, se depreció con fuerza frente al dólar, que volvió a mostrar solidez.
En Estados Unidos, la sesión también fue de menos a más, con avances moderados liderados por el Nasdaq, apoyado en el buen tono de grandes tecnológicas. No obstante, persisten las dudas sobre el impacto estructural de la Inteligencia Artificial en el sector del software, que continúa mostrando debilidad relativa.
De cara a HOY, la atención se centra en la publicación de la inflación de enero en el Reino Unido, dato que podría reforzar el escenario de recorte de tipos si confirma una nueva moderación. En Estados Unidos se conocerán cifras de producción industrial y pedidos de bienes duraderos, aunque la cita clave será la publicación, ya con Europa cerrada, de las actas de la última reunión del FOMC.
Para comenzar la jornada, esperamos una apertura ligeramente alcista en Europa, en línea con el tono positivo de los futuros estadounidenses y de las bolsas asiáticas que han permanecido abiertas. El comportamiento de Wall Street volverá a ser determinante para el cierre europeo.