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Tras un febrero muy positivo para las bolsas europeas –especialmente la británica– y más flojo para los índices de Estados Unidos, los inversores encaran el inicio de marzo con la geopolítica como eje central. Según Juan J. Fdez-Figares, el ataque conjunto de EE.UU. e Israel contra Irán, que ha golpeado a la cúpula política, religiosa y militar del país, reabre un frente clásico de riesgo en Oriente Medio.
Como suele ocurrir en la región, el mercado ha reaccionado con un fuerte repunte del precio del petróleo, ante el temor a interrupciones en el Estrecho de Ormuz, por donde transita en torno a una quinta parte del crudo mundial. Al mismo tiempo, los inversores reducen exposición a activos de mayor riesgo y aumentan posiciones en oro, plata y dólar, mientras que los bonos no actúan como refugio claro por el componente inflacionista del encarecimiento del crudo.
El autor recuerda que estos conflictos generan un impacto inicial muy negativo, pero históricamente de duración limitada. En este caso, ni EE.UU. –con menos infraestructura militar en la zona y un presidente al que no le interesa una gasolina cara y un menor crecimiento– ni un Irán debilitado parecen tener incentivos para un enfrentamiento prolongado. Por ello, Juan J. Fdez-Figares recomienda no entrar en pánico y mantener las estrategias de inversión sin giros bruscos, al menos por ahora.
Más allá del conflicto, la semana llega cargada de referencias macro. Según subraya el Director de Gestión de IICs, la temporada de resultados trimestrales está prácticamente cerrada, por lo que el foco se desplaza a los indicadores de actividad. Hoy se publican las lecturas finales de febrero de los PMI manufactureros de S&P Global en la Eurozona, sus principales economías, Reino Unido y EE.UU., junto con el ISM manufacturero estadounidense.
El miércoles será el turno de los PMI de servicios y del ISM servicios en EE.UU. Estos indicadores adelantados deberían confirmar, según el autor, que las principales economías desarrolladas mantienen una expansión moderada a comienzos de año. La atención se centrará especialmente en los subíndices de precios, clave para medir la evolución de la inflación y el margen de maniobra de los bancos centrales.
El viernes se conocerá además el informe de empleo no agrícola de febrero en EE.UU., que vuelve a publicarse en plazo tras los retrasos provocados por el cierre del gobierno federal. El consenso espera una creación de empleo moderada y una tasa de paro estable en el 4,3%, niveles históricamente bajos que apuntan a un mercado laboral sólido pero sin sobrecalentamiento.
A la espera de cómo evolucione Oriente Medio y de los primeros PMIs, Juan J. Fdez-Figares anticipa para hoy una apertura claramente bajista en las bolsas europeas, con valores cíclicos liderando las caídas y defensivos comportándose mejor. Los títulos de defensa y energía deberían abrir al alza al ser los “beneficiados” naturales del nuevo entorno.
Será la apertura de Wall Street la que marque si los descensos se intensifican o se moderan. El precio del petróleo volverá a actuar, como destaca el autor, como principal termómetro de la situación y referencia clave para los inversores.
En otros activos, las principales bolsas asiáticas han cerrado con caídas significativas; las rentabilidades de los bonos repuntan; el dólar se aprecia como refugio frente a las principales divisas; el oro y la plata suben con fuerza; y, de forma llamativa, las criptomonedas registran ligeras subidas, un comportamiento que sorprende al autor dado que en anteriores episodios de aversión al riesgo habían sido claramente castigadas.