El sector de semiconductores ha recuperado con fuerza el liderazgo en Wall Street, apoyado por dos catalizadores claros: el alivio geopolítico tras el acuerdo provisional con Irán y la expectativa de una nueva oleada de inversión internacional en inteligencia artificial.
Según MarketWatch, el índice PHLX Semiconductor salió de territorio de corrección y marcó un nuevo récord de cierre en 14.099,62 puntos. La subida fue generalizada, con avances destacados en Nvidia, Broadcom, Intel, Qualcomm, Marvell, Micron, Seagate, Western Digital, AMD y compañías vinculadas a infraestructura cloud para IA.
La posibilidad de una desescalada en Oriente Medio ha reducido la prima de riesgo en los mercados y ha favorecido una rotación hacia activos de mayor beta. En ese contexto, los semiconductores han sido uno de los sectores más beneficiados, al combinar crecimiento estructural, sensibilidad al ciclo tecnológico y fuerte posicionamiento inversor.
El repunte no se limitó a los grandes nombres. Las compañías de memoria y almacenamiento registraron alzas especialmente intensas, con subidas superiores al 10% en algunos casos, reflejando la creciente presión de demanda derivada del desarrollo de la IA.
El segundo catalizador procede de las restricciones impuestas por Estados Unidos al acceso extranjero a determinados modelos avanzados de Anthropic. Esta decisión ha encendido el debate sobre la dependencia global de la tecnología estadounidense y podría acelerar el gasto de otros países en infraestructura propia de IA.
Varios analistas consideran que, si gobiernos y empresas internacionales deciden reforzar sus capacidades internas, aumentará la demanda de chips, centros de datos, memoria, almacenamiento y modelos propios. Esto beneficiaría especialmente a los proveedores de semiconductores y a las compañías de infraestructura tecnológica.
AMD también destacó tras anunciar la adquisición de MEXT, una compañía especializada en tecnología de optimización de memoria. La operación busca mejorar el rendimiento y la eficiencia, en un momento en el que la demanda de DRAM se ha disparado por la inteligencia artificial y está tensionando la oferta global.
No todos los analistas ven el conflicto entre Anthropic y el Gobierno estadounidense como un factor decisivo para el sector. Desde Mizuho se considera más bien “ruido” frente a la gran tendencia de fondo. Pero el mensaje del mercado fue claro: mientras la IA siga absorbiendo inversión, los chips seguirán ocupando el centro del tablero.