Según una entrevista concedida por Sundar Pichai a la BBC, el consejero delegado de Alphabet reconoce que el actual ciclo inversor en inteligencia artificial es “extraordinario”, pero empieza a mostrar signos claros de irracionalidad especulativa, un patrón que recuerda a otras grandes revoluciones tecnológicas.
Pichai explica que, igual que ocurrió con el auge de internet en los años 90, hoy vemos inversiones masivas que mezclan decisiones racionales con exceso de confianza. En su opinión, la IA será una revolución profunda, pero el camino incluirá fases de corrección inevitables.
Alphabet, según el propio Pichai, ha visto cómo sus metas medioambientales se complican por el enorme consumo energético asociado a sus apuestas de IA. Aun así, el grupo mantiene su compromiso de alcanzar emisiones netas cero en 2030 mediante nuevas tecnologías y soluciones de eficiencia.
El impulso de la compañía abarca investigación avanzada en DeepMind, desarrollo de modelos en Google AI, hardware propio como las TPUs, proyectos de computación cuántica y aplicaciones de IA en clima, salud e infraestructuras.
Mark Zuckerberg también ha advertido recientemente del potencial de una burbuja impulsada por la velocidad y magnitud de la inversión en IA. Según el CEO de Meta, los grandes ciclos de construcción de infraestructura suelen desembocar en etapas de tensión financiera.
Un informe reciente de J.P. Morgan concluye que el sector de la IA tendría que generar 650.000 millones de dólares anuales solo para ofrecer un retorno moderado sobre la inversión prevista hasta 2030, una cifra que subraya las expectativas extraordinariamente elevadas del mercado.
La gestora Lauren Taylor Wolfe, de Impactive Capi