El S&P 500 podría encarar un nuevo ataque a máximos históricos antes de fin de año si el enfriamiento del mercado laboral en EE. UU. acaba empujando a la Reserva Federal a recortar tipos antes de lo previsto. El último informe de empleo ha reactivado este escenario: aunque la cifra principal de nóminas superó ligeramente las estimaciones, lo que realmente ha pesado es el salto de la tasa de desempleo hasta el 4,6% desde el 4,4% anterior, dejando la sensación de que la tendencia del empleo se está debilitando.
A nivel macro, el mercado interpreta que la Fed sigue priorizando el riesgo de deterioro laboral y que puede tolerar una inflación algo más alta si el repunte se percibe como transitorio. Con ello, aumentan las probabilidades de que el próximo recorte llegue antes de lo que se descontaba hace unas semanas. Si el IPC de EE. UU. que se publica mañana no sorprende al alza, el mercado podría comprar con más convicción el “guion” de recortes, lo que sería un soporte claro para la renta variable y el clásico tramo final de año.
En el gráfico diario, el índice ha rebotado desde la zona de soporte clave en torno a los 6.800 puntos. En ese nivel ha aparecido demanda con un riesgo bien definido: mientras el precio se mantenga por encima del soporte, el escenario más probable es un intento de continuidad hacia máximos. Para que el sesgo se deteriore de forma significativa, los vendedores necesitarían una ruptura clara por debajo de 6.800, lo que abriría la puerta a una corrección de mayor calibre, con los mínimos de octubre como referencia.
Zona de control: mientras el S&P 500 respete 6.800 en cierre, el mercado sigue “comprando” la idea de rebotes y continuidad. Perder ese nivel cambia el guion a corrección.
En el gráfico de 4 horas se aprecia una fase de rango lateral reciente, con el soporte de 6.800 limitando las caídas. Si el precio vuelve a esa zona, es razonable esperar que reaparezcan compradores intentando reactivar el impulso. Por el contrario, una ruptura bajista del rango sería la señal que necesitan los vendedores para empezar a apuntar hacia niveles inferiores, con una referencia técnica relevante en torno a 6.541.
En el gráfico horario aparece una resistencia menor alrededor de 6.885. Es probable que los vendedores intenten defender ese nivel buscando un retroceso hacia 6.800. Para los compradores, el escenario es sencillo: una ruptura al alza por encima de 6.885 aumentaría las probabilidades de un nuevo tramo hacia máximos históricos.
Mañana se publica el IPC de EE. UU.. Si la inflación no repunta por encima de lo esperado, el mercado podría reforzar el escenario de recortes más tempranos, apoyando el sesgo alcista del índice. Si el dato sorprende al alza, aumentará la volatilidad y la zona de 6.800 volverá a ser la referencia técnica a vigilar.