La presión sobre las grandes tecnológicas se intensifica. Tras ocho sesiones consecutivas de caídas, Amazon ha entrado oficialmente en mercado bajista, al retroceder más de un 20% desde sus máximos recientes. La acción cerró en 199,60 dólares, un 21,4% por debajo de su último techo. Microsoft ya había cruzado ese umbral semanas antes, acumulando una caída cercana al 26% desde máximos.
El detonante no es un deterioro inmediato de beneficios, sino la creciente inquietud sobre el retorno de las inversiones en inteligencia artificial. Amazon lidera el gasto previsto entre los hiperescaladores, con planes de inversión cercanos a 200.000 millones de dólares en 2026. En conjunto, Amazon, Microsoft, Meta y Alphabet podrían destinar alrededor de 650.000 millones al capex en IA el próximo año.
El mercado empieza a preguntarse si ese esfuerzo financiero generará un retorno proporcional o si, por el contrario, presionará el flujo de caja. En el caso de Amazon, el aumento del capex podría incluso llevar el flujo de caja libre a terreno negativo, obligando potencialmente a acudir a los mercados de deuda.
La reciente corrección ha puesto de manifiesto una divergencia creciente dentro del grupo conocido como los “Magnificent Seven”. Mientras Amazon y Microsoft han entrado en territorio bajista y Meta se encuentra muy cerca de hacerlo, Alphabet muestra mayor resistencia, con una caída más contenida desde máximos.
Algunos analistas destacan que el modelo más integrado de Alphabet —incluyendo sus propios procesadores y su ecosistema tecnológico— le otorga mayor autosuficiencia y podría amortiguar parte de los temores sobre sobreinversión.
El siguiente punto de inflexión para el “trade” de la IA será la publicación de resultados de Nvidia el 25 de febrero. El mercado buscará confirmar si la demanda sigue absorbiendo el enorme volumen de inversión en IA o si el ritmo empieza a moderarse.
En definitiva, el ajuste actual no implica necesariamente el fin del ciclo de la IA, pero sí refleja un cambio de fase: del entusiasmo por el crecimiento al escrutinio sobre la eficiencia del capital y la sostenibilidad de los beneficios.