Tal y como explica José Adinolfi, el último fin de semana se ha convertido en un punto de inflexión para los mercados de predicción. Con las bolsas tradicionales cerradas, muchos inversores recurrieron a plataformas como Polymarket, Kalshi y a exchanges descentralizados basados en criptomonedas para cubrir riesgos o especular sobre la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Los contratos vinculados a un posible conflicto y, en particular, a la continuidad del ayatolá Ali Jamenei como líder de Irán, ganaron protagonismo y fueron activamente promocionados por estas plataformas, según detalla el artículo de MarketWatch.
En redes sociales comenzaron a circular acusaciones de que personas con información privilegiada habrían aprovechado conocimiento previo sobre los ataques para posicionarse en estos mercados. Uno de los casos citados por Adinolfi es el de una cuenta de Polymarket llamada “Magamyman”, que habría ganado en torno a 515.000 dólares en un solo día apostando a que Estados Unidos atacaría a Irán.
La polémica ha llegado al ámbito político. El senador demócrata Chris Murphy calificó de “locura” que este tipo de operaciones sean legales y anunció su intención de presentar legislación para prohibirlas. El congresista Mike Levin y el senador Rubén Gallego se sumaron a las críticas, denunciando un “uso de información privilegiada a plena luz del día” y el lucro sobre la muerte de militares estadounidenses.
El artículo recuerda que en otros países ya se han producido arrestos por apuestas basadas en información confidencial, como el caso reciente de reservistas israelíes detenidos por operar sobre ataques contra Irán.
En paralelo, Kalshi afronta una fuerte controversia por la creación y promoción de un mercado sobre si el líder supremo iraní seguiría “en el cargo” en un horizonte corto. Tras confirmarse la muerte de Jamenei en los ataques estadounidenses e israelíes, críticos como Amanda Fischer, ex jefa de gabinete de la SEC, señalaron que este tipo de contratos son “en la práctica, un mercado sustituto para el asesinato”.
Kalshi, regulada por la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas y que afirma no permitir apuestas sobre guerras ni asesinatos, defendió su posición. Su consejero delegado, Tarek Mansour, anunció que se reembolsarían las comisiones a los usuarios de estos mercados y que las posiciones abiertas antes del fallecimiento se liquidarían al último precio negociado. Algunos participantes expresaron en redes su malestar por la decisión.
Según recoge Adinolfi, ni Kalshi ni Polymarket respondieron a las solicitudes de comentarios de MarketWatch. En cualquier caso, el episodio reabre el debate sobre dónde trazar la línea entre innovación financiera, cobertura de riesgos y la explotación de eventos bélicos y decisiones de vida o muerte como objeto de pura especulación.