Tras un 2025 muy positivo para la renta variable mundial, pero a la vez especialmente complejo, los mercados encaran 2026 con varios frentes abiertos. Como explica Juan J. Fdez-Figares, director de Gestión de IICs en Link Securities, el punto de partida añade presión: las bolsas arrancan el año muy cerca —o directamente en— máximos multianuales e históricos, con muchas compañías cotizando a valoraciones exigentes en términos relativos.
En opinión de Link Securities, en las próximas semanas los inversores tendrán que vigilar varios elementos que pueden ser determinantes para el comportamiento bursátil, especialmente en el primer semestre:
La idea de fondo es sencilla: con las bolsas tan arriba, cualquier sorpresa en estos cuatro puntos puede mover las expectativas de tipos, beneficios y primas de riesgo. Y cuando el listón está alto, la reacción suele ser rápida.
Mirando a un horizonte más medio plazo, Link Securities mantiene un enfoque positivo para la renta variable occidental, apoyándose en varios vientos de cola. Entre ellos, la resistencia de las grandes economías desarrolladas ante los shocks comerciales; las revisiones al alza de beneficios que se vienen viendo en múltiples sectores; y, muy ligado a lo anterior, el impacto que la adopción de la inteligencia artificial puede tener en la productividad y en los márgenes.
A esto se suma un escenario de costes de financiación que deberían seguir contenidos —e incluso con margen para recortar en países como EE. UU. o Reino Unido— y la posibilidad de que, poco a poco, algunas tensiones geopolíticas se reconduzcan, aunque aquí Link Securities se muestra algo más prudente.
El mensaje práctico: la tendencia de fondo puede seguir siendo buena, pero con más episodios de volatilidad si la macro no acompaña o si los titulares geopolíticos se traducen en decisiones económicas reales (aranceles, sanciones, energía).
En el muy corto plazo, la agenda macro se carga: llegan las lecturas finales de diciembre de los PMI de servicios (S&P Global) y el ISM de servicios, además de las cifras preliminares de inflación en la eurozona y en Alemania, Francia e Italia.
Pero el punto crítico, según subraya Link Securities, será el informe de empleo no agrícola de EE. UU. del viernes 9. Este dato puede mover —y mucho— las apuestas del mercado sobre el calendario de recortes de la Fed: hoy la probabilidad de un recorte en enero es baja y marzo tiene algo más de peso, pero un informe muy distinto a lo esperado puede cambiarlo todo.
Para comenzar la semana, Link Securities espera que los principales índices europeos abran al alza, prolongando el buen tono de la primera sesión del año y apoyándose en el cierre positivo de Asia, con especial fortaleza en Japón y Corea del Sur. A partir de ahí, el comportamiento de Wall Street tras su apertura será determinante para el sesgo final en Europa.
En la agenda del día, el dato a vigilar es el ISM manufacturero de Estados Unidos (diciembre), que se espera siga apuntando a una ligera contracción mensual de la actividad.
En el resto de activos, Link Securities destaca un dólar firme, un petróleo muy volátil por el frente venezolano, oro y plata subiendo con fuerza y avances moderados en las principales criptomonedas.