El Nasdaq intenta estabilizarse tras la fuerte sacudida reciente, pero la estructura técnica todavía no permite hablar de una recuperación clara. Según Itai Levitan, el índice mantiene un sesgo entre neutral y moderadamente bajista mientras siga por debajo de la zona de 29.110 puntos.
La lectura principal es sencilla: el rebote desde mínimos ha aliviado la presión inmediata, pero no ha reparado el daño técnico. Para que el escenario mejore, los compradores necesitan recuperar resistencias relevantes y demostrar que el mercado acepta niveles más altos, no solo provocar un rebote puntual desde soportes.
Según Levitan, la zona actual entre 28.980 y 29.000 puntos funciona como área de decisión. Es un punto incómodo para tomar posiciones agresivas, porque el precio puede generar falsas rupturas en ambos sentidos antes de definir tendencia.
Por arriba, el primer nivel importante está en 29.110 puntos. Una recuperación sostenida de esa zona permitiría hablar de un primer intento serio de reparación alcista. La confirmación más sólida llegaría si el Nasdaq supera y mantiene el rango de 29.150-29.175 puntos. En ese caso, el índice podría buscar los 29.225 puntos y posteriormente la zona de 29.300-29.325 puntos.
Por abajo, el primer aviso bajista aparece bajo los 28.960 puntos. Si esa referencia se pierde y el precio acepta niveles inferiores, aumentaría el riesgo de una caída hacia 28.915-28.900 y, más abajo, hacia el área crítica de 28.858-28.850 puntos.
Una de las señales más simples que destaca Itai Levitan es la media exponencial de 20 periodos en gráfico horario. Esta media continúa inclinada a la baja y el precio se mantiene por debajo de ella, lo que sugiere que los vendedores conservan ventaja en el corto plazo.
Esta referencia es útil porque evita mirar gráficos demasiado ruidosos, como los de cinco minutos, pero tampoco reacciona tan tarde como un gráfico diario. Para traders intradía o inversores de muy corto plazo, el gráfico horario ofrece una lectura intermedia razonable.
Mientras el Nasdaq no consiga recuperar esa estructura, el rebote debe interpretarse con cautela. No basta con una vela positiva: hace falta aceptación por encima de resistencias y defensa posterior de los retrocesos.
El contexto tampoco ofrece un respaldo claro a los activos de riesgo. El mercado sigue pendiente del IPC de Estados Unidos, que puede reforzar o aliviar las expectativas de una Fed más agresiva. Un dato de inflación superior a lo previsto aumentaría la presión sobre los bonos y penalizaría especialmente a los valores tecnológicos.
A esto se suma la tensión geopolítica. Las noticias sobre ataques iraníes contra bases estadounidenses y la incertidumbre alrededor del estrecho de Ormuz mantienen elevada la aversión al riesgo. Según Levitan, este entorno obliga a leer el gráfico del Nasdaq junto con el marco macro, no de forma aislada.
El problema para la tecnología es que combina varios factores adversos: valoraciones exigentes, sensibilidad a los tipos, presión sobre semiconductores y una posible salida de flujos hacia grandes operaciones como la salida a bolsa de SpaceX.
El escenario alcista exige una recuperación clara de los 29.110 puntos y, preferiblemente, una confirmación sobre 29.150-29.175. Solo entonces el rebote empezaría a tener más credibilidad y podría abrir la puerta a una recuperación hacia 29.225 y 29.300-29.325 puntos.
El escenario bajista se activaría con la pérdida de los 28.960 puntos. Si después el Nasdaq rompe también 28.858-28.850, el intento de reparación quedaría fallido y podrían abrirse caídas hacia 28.750, 28.650 e incluso 28.500-28.450 puntos si aumenta la presión vendedora.
En definitiva, el Nasdaq ha rebotado desde mínimos, pero todavía no ha recuperado una estructura alcista fiable. La zona de 29.110 puntos será la primera prueba real para los compradores. Mientras no la supere, el índice seguirá vulnerable; si pierde 28.960 puntos, el riesgo bajista volverá a ganar fuerza.