El Ibex 35 cotiza ahora en torno a los 16.724 puntos. Es decir, lo tenemos muy cerca de los niveles más altos de los últimos tiempos. Para un inversor que no vive pegado a las pantallas, lo primero que conviene saber es esto: la tendencia de fondo sigue siendo alcista. El mercado español, con sus altibajos, viene subiendo de forma bastante ordenada en los últimos meses.
En otras palabras: no estamos en un rebote débil, sino en una subida que, de momento, se sostiene. Otra cosa distinta es que, tras un buen tramo al alza, puedan aparecer correcciones normales.
A estos niveles, el Ibex se mueve en lo que podríamos llamar una “zona alta” del gráfico. No quiere decir que no pueda subir más, pero sí que los avances pueden ser más lentos y que las tomas de beneficios sean más frecuentes.
Para simplificar, podemos tener en mente dos escalones:
Mientras el Ibex se mantenga por encima de aproximadamente 16.500, podemos seguir hablando de un mercado sano, aunque veamos días de caídas puntuales.
Para quien no maneja jerga técnica a diario, podemos resumirlo así:
Por debajo de 16.500, la siguiente zona lógica de apoyo estaría algo más abajo, hacia los 16.200–16.300 puntos. Una caída hasta ahí, aunque sería desagradable a corto plazo, seguiría siendo una corrección normal dentro de una subida más amplia.
A grandes rasgos, vemos tres posibilidades sencillas:
Nuestra lectura general es que seguimos en un entorno donde tiene más sentido hablar de “aprovechar recortes” que de “salir corriendo del mercado”, siempre entendiendo que ningún índice sube en línea recta y que los sustos del -2%/-3% forman parte del viaje.