ASML se encuentra actualmente en una fase de ajuste técnico tras el intenso tramo alcista desarrollado en los últimos meses. La cotización en torno a los 1.229 € refleja un proceso de consolidación lógico después de haber marcado máximos relevantes, sin que por el momento se observen señales claras de cambio de tendencia.
Desde el punto de vista técnico, el soporte más importante se localiza en el rango de 1.180–1.200 €. Esta zona ha actuado como referencia clave tras las últimas correcciones y coincide con niveles donde previamente entró dinero con fuerza. Mientras el precio se mantenga por encima de este rango, el escenario más probable es el de una consolidación ordenada o la preparación de un nuevo tramo alcista. Una pérdida clara de estos niveles sí supondría un deterioro técnico mayor y abriría la puerta a una corrección más profunda.
Por la parte superior, la resistencia inmediata se sitúa en torno a los 1.260–1.280 €, zona de máximos recientes. Es un nivel donde es razonable que aparezca presión vendedora a corto plazo. La superación clara de este rango confirmaría fortaleza adicional y permitiría pensar en la reanudación de la tendencia alcista principal, con el gráfico quedando nuevamente despejado.
Los indicadores de momento muestran una ligera pérdida de impulso tras el rally previo, algo habitual tras subidas tan intensas. No se observan, sin embargo, señales de debilidad estructural ni de giro bajista, lo que sugiere que el movimiento actual encaja mejor con una fase de descanso del precio que con un cambio de tendencia.
En conjunto, ASML mantiene un perfil técnico sólido. Mientras respete la zona de 1.180–1.200 €, el sesgo sigue siendo claramente constructivo, con el foco puesto en una eventual superación de los 1.260–1.280 € como señal de continuidad alcista. La pérdida de los soportes citados sería la primera advertencia de un ajuste más profundo.