César Sanchez de Renta 4 banco
Tubacex presentará sus resultados del primer trimestre de 2026 el próximo 24 de abril antes de la apertura, en una cita que llega con un tono claramente más exigente de lo habitual. Según Renta 4, la compañía estará impactada de forma negativa por la guerra de Irán, tanto por el deterioro del entorno inversor en la región como por el efecto directo sobre su actividad industrial en Oriente Medio.
La lectura de partida no es buena. El conflicto ha elevado la incertidumbre en el sector, ha retrasado decisiones de inversión y además afecta a activos concretos de la compañía, como la planta de Abu Dabi y las instalaciones de NTS en la zona. Todo ello complica la visibilidad del grupo en el corto plazo y presiona las expectativas del mercado para este trimestre.
Según las previsiones de Renta 4, Tubacex podría registrar en el 1T26 unas ventas de 151,2 millones de euros, lo que supondría una caída del 17,1% respecto al mismo periodo del año anterior. El deterioro sería todavía más visible en rentabilidad operativa, con un EBITDA de 19,5 millones, un descenso del 36,8%, y con el margen reduciéndose hasta el 12,9%.
La previsión apunta por tanto a un trimestre flojo, no solo por menor actividad, sino también por un peor apalancamiento operativo. En paralelo, la deuda neta podría aumentar hasta 355 millones de euros, como consecuencia de una generación de caja más débil. Es decir, el golpe no estaría solo en la cuenta de resultados, sino también en balance.
La conclusión inmediata es clara: el conflicto en Irán no solo mete ruido, sino que ya estaría teniendo un impacto operativo y financiero visible sobre Tubacex.
Más allá del trimestre, el mercado mirará con mucha atención el mensaje sobre el resto del ejercicio. Renta 4 advierte de que existe una elevada incertidumbre sobre la duración de la guerra y sobre su impacto real en las cuentas de la compañía, algo que dificulta mucho la visibilidad a corto plazo. Y ahí aparece un segundo riesgo: una posible revisión a la baja de las estimaciones del consenso.
La firma maneja una previsión de 94,6 millones de euros de EBITDA para 2026, claramente por debajo de los 123,2 millones que descuenta el consenso de mercado. Según la fuente original, esa cifra del consenso parece difícil de sostener dadas las circunstancias actuales. Por eso no se descarta que, tras la publicación de resultados, el mercado tenga que ajustar expectativas a un escenario más exigente.
Si los resultados confirman este deterioro y además fuerzan rebajas en previsiones, la cotización podría sufrir en el corto plazo. Ese es el mensaje central del análisis: el riesgo no está solo en unas cifras débiles, sino en que el mercado todavía no haya ajustado del todo sus expectativas al nuevo entorno operativo de Tubacex.
Aun así, Renta 4 mantiene su recomendación de sobreponderar y un precio objetivo de 4,10 euros por acción. Eso sugiere que la firma sigue viendo valor en la tesis de medio plazo, aunque asume claramente que el camino inmediato puede ser más incómodo y con mayor presión sobre la acción.