Según el analista Eduardo Imedio, de Renta 4, Squirrel se ha consolidado como uno de los grupos audiovisuales más integrados del panorama español, con presencia en más de 70 países y un modelo que abarca toda la cadena de valor del sector Media & Entertainment, actualmente inmerso en una profunda transformación digital.
Una compañía integrada con cuatro pilares operativos
De acuerdo con Eduardo Imedio, el grupo se estructura en cuatro divisiones que le otorgan un posicionamiento diferencial:
Esta estructura integrada, señala Imedio, convierte a Squirrel en una plataforma 360º capaz de producir, emitir y monetizar sus propios contenidos, reforzando su control sobre márgenes y audiencias.
El analista de Renta 4 destaca el esquema de retroalimentación operativa (flywheel) como una de las claves del éxito de Squirrel.
Cada división genera valor para las demás: una película producida internamente puede promocionarse en las plataformas publicitarias del grupo, emitirse en sus propios canales y apoyarse en la infraestructura tecnológica de TMT.
“Este modelo optimiza recursos, amplifica la rentabilidad y acelera la generación de caja”, afirma Eduardo Imedio, quien subraya además el papel de la compañía como consolidador de un mercado fragmentado mediante adquisiciones selectivas que fortalecen su ecosistema de negocio.
Squirrel mantiene, según Imedio, un perfil de crecimiento sólido y disciplinado, con un aumento medio anual de ingresos del 68 % entre 2019 y 2024, un margen EBITDA estimado del 12,7 % en 2025e y una deuda neta/EBITDA de solo 1,4 x.
El Plan Estratégico 2025-2026 fija metas ambiciosas:
En su escenario central, Renta 4 estima que Squirrel alcanzará en 2026 324,9 millones € en ingresos y 42,5 millones € en EBITDA, proyectando para 2029 una expansión hasta 444,2 millones € y 63,5 millones €, respectivamente.
Para Eduardo Imedio, estas cifras reflejan un modelo altamente escalable, sustentado por la combinación de crecimiento orgánico, adquisiciones selectivas y mejora de márgenes operativos.
En su valoración, Imedio aplica un Descuento de Flujos de Caja (DCF) con un WACC del 9,1 % y una tasa de crecimiento perpetuo del 2 %, lo que arroja un precio objetivo central de 3,50 €/acción.
El rango de sensibilidad se sitúa entre 3,08 € y 4,03 €, lo que implica un potencial alcista de +42 % sobre los niveles actuales.
La recomendación de Renta 4 es Sobrerponderar, apoyada en tres argumentos principales:
“Squirrel combina una plataforma diversificada, bajo apalancamiento y alta visibilidad operativa”, resume Eduardo Imedio, destacando su perfil de riesgo-retorno atractivo dentro del sector audiovisual europeo.
En palabras de Eduardo Imedio, “Squirrel es una compañía bien posicionada para liderar la transformación del entretenimiento en el mercado ibérico”.
Su estructura integrada, su disciplina financiera y su estrategia de expansión equilibrada le otorgan una ventaja competitiva sostenible frente a competidores más especializados.
Desde una perspectiva de mercado, la tesis de Renta 4 se apoya en el fortalecimiento del flujo de caja, la mejora del retorno sobre capital y la consolidación de un modelo 360º que integra contenido, tecnología y distribución en una sola plataforma.
En resumen, Squirrel se perfila como un valor de crecimiento rentable, con recorrido y visibilidad a medio plazo, respaldado por una gestión sólida y un plan estratégico creíble.