Según el analista Ángel Pérez Llamazares, de Renta 4, la nueva propuesta regulatoria de la CNMC ofrece a Redeia un margen de mejora muy limitado en su retribución futura, aunque el marco sigue siendo predecible y compatible con la estabilidad del negocio.
La CNMC ha presentado su propuesta de metodología para calcular la Tasa de Retribución Financiera (TRF) de las actividades de transporte eléctrico para el periodo 2026–2031.
La nueva tasa del 6,58 % mejora el 5,58 % vigente, pero se queda por debajo del 7-8 % solicitado por las compañías.
De acuerdo con Ángel Pérez, esta propuesta está prácticamente en línea con su estimación interna (6,55 %), por lo que la capacidad de Redeia para incrementar su rentabilidad mediante eficiencia operativa o financiera será reducida.
La limitación sobre el retorno de la obra en curso restringe el potencial de mejora, y aunque el proceso regulatorio aún no está cerrado, la decisión final corresponde a la CNMC, lo que deja un escaso margen para revisiones al alza.
El analista recuerda que los próximos pasos —informes del Consejo de Estado y del Ministerio— son de carácter consultivo y no deberían alterar sustancialmente el resultado final.
En opinión de Pérez Llamazares, la compañía seguirá ejecutando su plan de inversión media anual de 1.500 millones de euros, lo que supondrá un crecimiento medio del 4 % anual del RAB (base de activos regulados).
El avance será escalonado y vinculado a proyectos singulares, con el suministro de materiales y equipos ya garantizado hasta 2028.
Para financiar estas inversiones, Redeia recurrirá parcialmente a emisiones de deuda híbrida, lo que podría provocar un ajuste en su rating crediticio, que pasaría previsiblemente de A- a BBB+.
El analista añade que otras vías de financiación contempladas incluyen fondos europeos y desinversiones selectivas, sin considerar en ningún caso una ampliación de capital ni la venta de Reintel, su filial de telecomunicaciones.
Ángel Pérez Llamazares advierte de que las consecuencias del apagón de abril siguen siendo una fuente importante de incertidumbre.
El episodio se analiza desde tres ángulos principales:
En palabras del analista de Renta 4, estos factores “mantienen una sombra de incertidumbre que, aunque controlada, obliga a ser prudentes con la valoración”.
Pérez Llamazares ha revisado a la baja su precio objetivo hasta 17,50 €/acción (desde 18,40 €) y eleva la recomendación desde Infraponderar a Mantener.
Aun existiendo potencial alcista, el analista prefiere mantener una postura conservadora dada la relevancia del riesgo regulatorio y legal asociado al apagón.
En su opinión, la acción ofrece un perfil defensivo con rentabilidad por dividendo atractiva, pero el contexto actual no justifica una posición de sobreponderación hasta que se aclare el impacto final de las reclamaciones y el resultado de los informes técnicos.
Para Ángel Pérez Llamazares, Redeia combina visibilidad, fortaleza financiera y disciplina operativa, pero el actual entorno regulatorio limita su capacidad de mejora en rentabilidad.
El riesgo asociado al apagón de abril y la revisión crediticia por parte de S&P invitan a una actitud prudente pese a la estabilidad de su negocio principal.
En resumen, se trata de un valor de perfil conservador, con potencial limitado a corto plazo pero sólido soporte fundamental, que justifica la recomendación de Mantener mientras persista la incertidumbre regulatoria y legal.