El análisis de Itai Levitan sobre la sesión previa a los resultados de Nvidia ofrece una radiografía muy clara del posicionamiento en opciones: el mercado espera un movimiento grande, pero no tiene una convicción clara sobre la dirección.
Las cifras de flujos en calls y puts muestran un equilibrio tenso: ligera inclinación alcista por parte de los institucionales, ligero sesgo bajista entre los minoristas y un conjunto que, en términos netos, se sitúa casi en punto muerto.
Levitan traduce toda la operativa de opciones a “acciones sintéticas”: compras de calls como presión compradora, compras de puts como presión vendedora. De este modo, es posible ver si el saldo de la jornada se inclina hacia el lado alcista o bajista y en qué medida.
En el tramo de grandes jugadores, Itai Levitan detecta un saldo neto de alrededor de +323.000 “acciones sintéticas” de demanda. Es decir, si se traduce a términos de flujo, los institucionales se han comportado como si hubieran comprado unas 323.000 acciones más de las que han vendido a través de opciones.
El mensaje, según Levitan, es que el “dinero grande” está ligeramente inclinado al alza, pero sin apostar de forma extrema. No es un 80/20; es un “un poco más de verde que de rojo”.
En el lado minorista, Itai Levitan observa la imagen inversa: los pequeños inversores registran un saldo de unas –195.000 acciones sintéticas. En otras palabras, el conjunto de su operativa se parece a haber vendido en corto cerca de 195.000 acciones más de las que compran.
Levitan lo resume así: el inversor minorista está un poco más nervioso, y utiliza las opciones de forma relativamente más agresiva que el institucional, pero sin posicionamientos extremos.
Más allá de la acción concreta, Itai Levitan subraya que los datos de opciones sobre índices como S&P 500 y Nasdaq refuerzan un clima de cautela:
La lectura de Levitan es que el mercado está invertido pero “acolchado” con seguros: se mantiene exposición, pero envuelta en coberturas por si el escenario se complica.
Según explica Itai Levitan, con NVDA moviéndose en torno a los 180–184 dólares previos a resultados, el mercado de opciones está descontando un movimiento esperado cercano al 7,6%. Eso delimita, de forma aproximada, una banda de posible reacción inicial:
Levitan insiste en que esto solo nos habla del tamaño potencial del movimiento, no de la dirección. Lo importante es que la estructura de coberturas puede amplificar tanto un rally como una caída.
Itai Levitan describe un primer escenario clásico: muchos participantes compran puts para protegerse, los creadores de mercado se cubren vendiendo acciones o futuros, y finalmente los resultados no son tan malos.
El resultado puede ser un rally violento en NVDA y un impulso adicional para los índices, simplemente por el desmantelamiento de posiciones defensivas. Levitan recalca que esto ocurre con frecuencia cuando el miedo no se confirma.
En el lado contrario, Itai Levitan explica cómo el mismo esquema puede agravar una caída si los resultados decepcionan:
Este ajuste dinámico puede convertir una reacción negativa razonable en un descenso más brusco, no solo en NVDA sino también en los índices que la incluyen. Las coberturas, resume Levitan, protegen a unos, pero pueden agravar el movimiento para el conjunto del mercado.
La conclusión de Itai Levitan es sencilla pero muy útil para el inversor:
En definitiva, el entorno antes de resultados de NVDA es el de un mercado tenso pero no extremista: mucha cobertura, un movimiento esperado amplio y un ligero sesgo alcista en manos del dinero institucional. La clave, según Levitan, es entender que incluso los operadores de opciones más sofisticados se equivocan a menudo en la dirección, y que su posicionamiento debe interpretarse como contexto, no como una señal infalible.