Europa Press
Naturhouse ha presentado unas cuentas de 2025 que dejan una lectura mixta, aunque razonablemente sólida. Según explicó Europa Press a partir de la información remitida por la propia compañía, el grupo logró elevar ligeramente su beneficio neto, pero lo hizo con una facturación más débil y con cierta presión en márgenes operativos. Es decir, gana más, sí, pero con un negocio que sigue priorizando eficiencia y control frente a crecimiento puro.
En concreto, Naturhouse obtuvo un beneficio neto de 10,09 millones de euros en 2025, un 2,3% más que un año antes. Sin embargo, la cifra de negocio descendió hasta algo más de 47,6 millones, lo que supone una caída del 3,6%. La compañía atribuye este retroceso a su política de optimización de la red de franquicias y tiendas propias, centrada en mejorar la rentabilidad y sostener una gestión prudente de costes.
Por mercados, Francia volvió a ser la nota más positiva, con ventas de 19,2 millones y un avance del 1,3%. En cambio, España cedió un 6%, hasta 10,1 millones, mientras que Italia y Polonia también mostraron retrocesos. Al cierre del ejercicio, el grupo mantenía presencia en 29 países, aunque con 83 centros menos que un año antes, hasta situarse en 1.241 establecimientos.
La clave del ejercicio está en que Naturhouse ha protegido el beneficio pese a vender menos. Eso habla bien de la disciplina operativa, pero también deja claro que el crecimiento del negocio sigue siendo limitado.
El EBITDA cayó un 6,3%, hasta 14,4 millones de euros, lo que situó el margen EBITDA en el 30,3%, 0,9 puntos por debajo del nivel de 2024. El resultado operativo también cedió ligeramente, un 0,1%, hasta rondar los 13,1 millones. No es un deterioro severo, pero sí una señal de que la mejora del beneficio no se apoya en una expansión clara del negocio.
En paralelo, el consejo de administración ha aprobado el reparto de un dividendo bruto de tres millones de euros, equivalente a 0,05 euros por acción. El pago está previsto para el próximo 20 de abril, dentro de una política de remuneración al accionista que sigue siendo uno de los principales atractivos bursátiles de la compañía.
La lectura de Naturhouse es bastante clara: negocio defensivo, rentable y generoso en dividendo, pero con poco motor de crecimiento. Eso limita el potencial de revalorización si no aparece una mejora más visible en ventas o en expansión internacional.
Para perfiles centrados en rentas, el valor puede seguir teniendo sentido. Para quien busque crecimiento, la historia es menos atractiva. Aquí el mercado no va a premiar solo la disciplina: tarde o temprano exigirá más tracción comercial.
A día de hoy, el consenso de mercado visible en varias plataformas aparece muy limitado o directamente sin cobertura suficiente, por lo que la referencia principal sigue siendo su rentabilidad por dividendo más que un gran recorrido por valoración.