Javier Díaz, analista senior de Renta 4 Banco
Inmobiliaria del Sur ha presentado su nuevo Plan Estratégico 2026-2030 tras cerrar el ciclo anterior con un balance sólido tanto en crecimiento operativo como en ejecución. Según explica Javier Díaz, analista senior de Renta 4, la compañía terminó el plan 2021-2025 con un elevado grado de cumplimiento, alcanzando alrededor del 95% de la cifra de negocio prevista y consolidando avances relevantes en tamaño, diversificación y presencia geográfica.
Entre los hitos más destacados del plan anterior figuran el refuerzo de su presencia en Madrid y Málaga, el crecimiento en promoción terciaria y un aumento tanto del tamaño medio de los proyectos como del peso de la actividad patrimonial. Sobre esa base, la compañía plantea ahora una nueva hoja de ruta que mantiene la esencia del modelo, aunque incorpora ajustes importantes en estructura y enfoque.
El nuevo plan conserva varios objetivos cualitativos ya conocidos: seguir ganando peso en Madrid, avanzar en Comunidad Valenciana, desarrollar proyectos de mayor tamaño y reforzar la actividad en segmentos con más escala. Sin embargo, según destaca Javier Díaz, hay tres novedades que marcan realmente esta nueva etapa.
En concreto, la compañía prevé situar su participación media en torno al 42,5% en proyectos residenciales y al 35% en terciarios, frente a niveles próximos al 50% en la etapa anterior. La lectura es bastante clara: Insur quiere crecer más apoyándose en su capacidad de originación y ejecución, pero consumiendo menos capital propio por proyecto.
El cambio no es menor: la compañía no rompe con su modelo, pero sí intenta hacerlo más eficiente, más escalable y potencialmente más rentable en términos de capital empleado.
En cifras acumuladas para el periodo 2026-2030, Insur plantea objetivos claramente exigentes. En integración proporcional, espera alcanzar:
Frente al rango bajo del plan anterior, estas cifras implican una mejora significativa. Según el análisis de Renta 4, el salto es especialmente llamativo en el beneficio neto, que crece con mucha más intensidad, si bien en esta nueva referencia se incorporan también variaciones en el valor razonable de los activos.
Estamos, por tanto, ante un plan que no solo busca seguir creciendo, sino hacerlo con una estructura más optimizada y con una mayor capacidad de generación de resultado final.
Otro de los puntos relevantes del nuevo plan es la política de remuneración al accionista. Insur prevé distribuir entre 67 y 74 millones de euros en dividendos acumulados entre 2026 y 2030, con un pay-out del 45%-50%. Eso equivale a un dividendo medio anual de aproximadamente 0,75 euros por acción, claramente por encima de los 0,44 euros del ciclo 2021-2025.
Para el accionista, este punto es relevante porque refuerza la idea de que la compañía quiere combinar crecimiento con una retribución más generosa y visible. Además, el rango anunciado se sitúa en niveles muy próximos a los que ya manejaba Renta 4 en sus estimaciones.
El mensaje del plan es claro: más volumen, mejor eficiencia en capital y una retribución al accionista más atractiva.
Tras conocer el nuevo plan, Javier Díaz revisa sus estimaciones para incorporar la mayor visibilidad a corto y medio plazo, aunque mantiene un enfoque algo más prudente que el de la propia compañía. Sus previsiones se sitúan un 5% por debajo del rango bajo en ingresos y un 12% por debajo en EBITDA, utilizando hipótesis más conservadoras y en línea con el histórico de cumplimiento.
Aun así, el analista fija un nuevo precio objetivo de 19,60 euros por acción, lo que implica un potencial cercano al 20%, y reitera su recomendación de sobreponderar. La tesis se apoya en la ambición del nuevo plan, en la evolución reciente del grupo y en un entorno sectorial que sigue ofreciendo apoyo.