HBX Group vuelve a situar la inteligencia artificial en el centro de su estrategia. Su consejero delegado, Nicolás Huss, ha señalado que la IA está dificultando prever el valor de las compañías a medio plazo, precisamente por la velocidad a la que puede transformar procesos, márgenes y modelos de negocio.
El comentario llega en un momento relevante para la compañía, tras presentar unos resultados semestrales en los que ha dejado atrás las pérdidas del año anterior. HBX ganó 28 millones de euros en su primer semestre fiscal 2025/2026, frente a los números rojos de 227 millones registrados en el mismo periodo del ejercicio previo.
En Bolsa, el grupo continúa lejos de los niveles deseados por la dirección. Huss ha reconocido que “el precio no es donde queremos que esté”, aunque ha insistido en que la compañía cuenta con un plan para recuperar y crear valor.
HBX cotiza en el entorno de los seis euros por acción y acumula una caída muy relevante desde su debut bursátil en febrero de 2025. El mercado sigue penalizando la incertidumbre sobre el negocio, el impacto de la guerra y la visibilidad de sus previsiones.
La dirección intenta trasladar que el mercado está valorando HBX con una fotografía demasiado estática, sin incorporar todavía el posible efecto de la IA sobre eficiencia, automatización y personalización del negocio.
La compañía también ha anunciado el pago de su primer dividendo, de 7,5 céntimos por acción, con un pay out del 20% y un importe total próximo a los 18 millones de euros. El abono está previsto para el 25 de junio.
En términos operativos, HBX ingresó 309 millones de euros, un 3% menos en términos reportados, aunque con crecimiento del 1% a tipo de cambio constante. El valor total de las transacciones alcanzó los 3.770 millones de euros, con un avance del 17% a divisa constante y del 12% en términos reportados.
Uno de los mensajes más relevantes de Huss fue el avance de la automatización. La inteligencia artificial ya permite resolver el 45% de los casos de atención al cliente y genera ahorros anuales cercanos al millón de euros.
Además, HBX ha anunciado la compra de Bridgify, una compañía especializada en tecnología de viajes nativa en IA. La operación incluye un pago inicial de 3 millones de euros y una contraprestación diferida vinculada a resultados.
La integración de Bridgify permitirá ampliar inventario y acelerar la innovación en automatización y personalización de contenidos dentro del ecosistema del grupo.
La compra de Bridgify no parece una operación transformacional por tamaño, pero sí encaja con la necesidad de HBX de demostrar que la IA puede traducirse en eficiencia real y mejor experiencia para clientes y proveedores.
El principal elemento negativo sigue siendo el impacto del conflicto en Oriente Próximo. HBX ha rebajado sus previsiones para el ejercicio fiscal y ahora espera una evolución de ingresos de entre el -4% y el +1%, junto con una caída del EBITDA ajustado de entre el 2% y el 5%.
Huss ha explicado que, si la guerra se prolonga más de cuatro meses, las métricas se situarían en la parte baja del guidance. Si la duración se limita a unos cuatro meses, los resultados quedarían más cerca del punto medio de la previsión.
La lectura para el mercado es mixta: HBX mejora resultados, paga dividendo y refuerza su apuesta tecnológica, pero la guerra sigue limitando la visibilidad. Para que la acción recupere credibilidad, la compañía necesita convertir la IA en márgenes, caja y crecimiento recurrente, no solo en discurso estratégico.