Álvaro Arístegui de Renta 4 Banco
Fluidra afronta la publicación de sus resultados del primer trimestre de 2026 con una lectura aparentemente discreta en cifras reportadas, pero más favorable si se elimina el efecto de las divisas. Según el análisis de Álvaro Arístegui, analista senior de Renta 4, la compañía presentará sus cuentas el próximo miércoles 6 de mayo antes de la apertura del mercado, con conferencia telefónica prevista a las 10:00 horas.
La previsión de Renta 4 apunta a un trimestre continuista, en el que la debilidad del dólar estadounidense frente al euro, el peso mexicano y el renminbi chino habría limitado la evolución visible de ingresos y margen bruto. Sin embargo, bajo esa presión cambiaria, el negocio seguiría mostrando una mejora operativa razonable.
Renta 4 estima que las ventas reportadas de Fluidra se mantendrán prácticamente estables frente al mismo periodo del año anterior. No obstante, a tipos de cambio constantes, los ingresos registrarían un crecimiento interanual del 4,2%, una diferencia relevante que muestra mejor la evolución real del negocio.
El impacto negativo de las divisas también se dejaría notar en el margen bruto. La depreciación del dólar frente al peso mexicano y otras monedas asiáticas habría impedido trasladar plenamente los beneficios del plan de simplificación al margen. Según las estimaciones de Renta 4, el margen bruto caería 67 puntos básicos, hasta el 56,6%, con una cifra de 320 millones de euros.
La clave del trimestre estará en separar el ruido de las divisas de la evolución operativa. En términos constantes, Fluidra seguiría mostrando crecimiento, aunque el resultado reportado pueda parecer más plano.
Uno de los elementos más positivos sigue siendo el plan de simplificación de Fluidra. La compañía ha fijado nuevos objetivos de ahorro de 120 millones de euros hasta 2030, y Renta 4 espera que esas eficiencias continúen reflejándose en la estructura de costes operativos.
Gracias a esa mejora en gastos, el margen EBITDA ajustado podría avanzar ligeramente, con una subida de 14 puntos básicos, hasta el 23,37%. En términos absolutos, Renta 4 prevé un EBITDA ajustado de 132,2 millones de euros, lo que supondría un crecimiento interanual del 1%, aunque ligeramente por debajo del consenso.
La lectura, por tanto, no sería espectacular, pero sí coherente con una fase de recuperación gradual. Fluidra estaría compensando parcialmente el impacto de las divisas con eficiencia operativa, disciplina de costes y una mejora progresiva del negocio subyacente.
De cara al conjunto del ejercicio, Fluidra mantiene unos objetivos que contemplan un crecimiento de ingresos a divisa constante de entre el 3% y el 7%. Además, la compañía espera situar el margen EBITDA ajustado en una horquilla de entre el 23,3% y el 24,3%, con un crecimiento del beneficio por acción ajustado de entre el 4% y el 13%.
Según Renta 4, las cifras previstas para el primer trimestre encajan con esas guías. Aunque el efecto negativo de las divisas ha sido significativo, la firma espera que su impacto se modere a lo largo del ejercicio. Esa normalización permitiría a Fluidra planificar mejor y reflejar con mayor claridad la recuperación operativa.
El trimestre puede no ser brillante en apariencia, pero no rompe la tesis de recuperación. Si las divisas dejan de penalizar con tanta intensidad, el mercado podría volver a centrarse en la mejora de márgenes y beneficios.
Renta 4 reitera su recomendación de sobreponderar sobre Fluidra, con un precio objetivo de 25,10 euros por acción. La firma considera que los niveles actuales de cotización siguen ofreciendo atractivo, especialmente si se tiene en cuenta que la compañía cotiza a un múltiplo estimado de 8,8 veces VE/EBITDA ajustado 2026e.
Ese nivel se sitúa claramente por debajo de su media histórica de siete años, situada en torno a 11,3 veces. Para Renta 4, esta diferencia no refleja plenamente el potencial de recuperación de resultados tras varios ejercicios de relativo estancamiento.
En conjunto, Fluidra llega al 1T26 con una combinación de crecimiento operativo moderado, presión cambiaria y mejora progresiva de eficiencia. El mercado probablemente se centrará menos en la estabilidad de las ventas reportadas y más en tres variables: crecimiento a divisa constante, evolución del margen EBITDA y confirmación de las guías anuales.