Telefónica ha planteado un importante ajuste laboral que afecta a cuatro de sus principales filiales. En conjunto, la compañía propone la baja de 5.319 empleados, lo que supone un 36,79% de la plantilla total de estas entidades. Se trata de una medida relevante en el proceso de reestructuración que la operadora viene desarrollando para ajustar costes y ganar eficiencia.
Nosotros pensamos que el impacto laboral es significativo y refleja el esfuerzo del Grupo por adaptar su estructura a un entorno de presión competitiva y necesidad de optimización operativa.
El ajuste propuesto se distribuye del siguiente modo:
Todavía queda pendiente la presentación de las propuestas para Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y la propia Telefónica SA, que concentra el corporativo del grupo.
El proceso de negociación está previsto que dure aproximadamente un mes, periodo en el que podrían producirse ajustes respecto a las cifras iniciales.
Desde nuestra perspectiva, el número final de afectados podría superar los 6.000 empleados entre todas las filiales, aunque este volumen debería ajustarse a la baja tras la negociación con los sindicatos.
Reflexión de Capital Bolsa
Este nuevo plan de bajas confirma que Telefónica sigue centrada en la reducción de costes estructurales y en la mejora de eficiencia. Aunque el ajuste es amplio, creemos que refuerza la sostenibilidad operativa en un sector donde el crecimiento es limitado y la presión competitiva intensa. Para el inversor, la clave será evaluar la capacidad del Grupo para estabilizar ingresos y acelerar márgenes tras la reestructuración.
El precio objetivo consenso para Telefónica se sitúa en torno a los 4,40–4,60 € por acción, con una recomendación promedio de mantener, reflejando un potencial moderado condicionado a la ejecución del plan de eficiencia.