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Chevron cerró la sesión en 176,9 dólares, con una subida del 3,34%, tras presentar unos resultados del cuarto trimestre de 2025 que, aun siendo más débiles que los del año anterior, superaron las expectativas del mercado y fueron bien recibidos por los inversores.
Los ingresos ascendieron a 46.873 M$, con una caída interanual del 10,3%, pero claramente por encima de los 44.159 M$ estimados por el consenso. El beneficio neto atribuido se situó en 2.770 M$ (-24%), en línea con lo esperado, mientras que el BPA fue de 1,39 $, ligeramente superior a los 1,37 $ previstos.
Aunque las cifras reflejan un entorno menos favorable que hace un año, el mercado valoró positivamente que Chevron haya sido capaz de batir expectativas, apoyada en un esfuerzo explícito de control de costes y mejora de la eficiencia operativa durante el trimestre.
Uno de los mensajes más relevantes fue la referencia directa a Venezuela. Chevron es actualmente la única gran petrolera estadounidense que ha mantenido operaciones en el país, lo que le otorga una clara ventaja operativa si se produce una normalización gradual del marco regulatorio.
En la actualidad, la compañía produce en Venezuela alrededor de 250.000 barriles diarios. Según la propia dirección, esta cifra podría aumentar hasta en un 50% en un horizonte de 18 a 24 meses, siempre que cuente con las autorizaciones necesarias por parte de Estados Unidos. La compañía subrayó que ve un potencial relevante a largo plazo en el país y que está evaluando elevar inversiones.
Más allá de Venezuela, Chevron destacó un aumento del 20% en la producción total, hasta los 4,05 millones de barriles diarios, impulsado en parte por la buena evolución de activos como Kazajistán, aunque reconoció que este mes se ha visto obligada a parar temporalmente la producción en el país por problemas técnicos.
De cara a 2026, la compañía estima un crecimiento de la producción del 8%, que procederá principalmente de proyectos en Guyana y el Golfo de México, reforzando su perfil de crecimiento orgánico en áreas clave.
En conjunto, Chevron presentó unos resultados mejores de lo esperado en un contexto interanual más exigente, acompañados de mensajes constructivos sobre eficiencia, crecimiento de producción y opcionalidad estratégica en Venezuela. Este conjunto de factores explica la reacción positiva del mercado tras la publicación de las cifras.