Ana Gómez Fernández, analista de Renta 4 Banco
Almirall ha presentado unos resultados del primer trimestre de 2026 en general alineados con las previsiones de Renta 4 y del consenso en ventas netas y EBITDA, aunque con una lectura menos positiva en beneficio neto. Según Ana Gómez Fernández, analista de Renta 4, el trimestre confirma un inicio de año de menos a más, con la compañía manteniendo sus objetivos anuales.
Las ventas netas crecieron un 2,2%, por debajo del 3,7% estimado por Renta 4 y del 3,1% previsto por el consenso. La evolución estuvo condicionada por un efecto puntual registrado el año pasado, lo que distorsiona parcialmente la comparación interanual.
La división de dermatología en Europa volvió a destacar, con un crecimiento del 19,3%. Dentro de esta área, Ilumetri generó ingresos de 61,6 millones de euros, prácticamente en línea con las estimaciones de Renta 4, mientras que Ebglys superó las previsiones al alcanzar 41,9 millones de euros.
El buen comportamiento de Ebglys es especialmente relevante, ya que el producto ya ha sido lanzado en todos los mercados europeos clave. Esto refuerza la visibilidad de la franquicia dermatológica y confirma que los principales lanzamientos siguen ganando tracción comercial.
La lectura operativa sigue siendo razonablemente sólida: Almirall crece apoyada en dermatología, aunque el beneficio neto se ve penalizado por factores financieros.
El margen bruto se redujo en 2,7 puntos porcentuales, hasta el 64,2%, en línea con la previsión de Renta 4. La caída se explica principalmente por los mayores pagos de royalties asociados al fuerte crecimiento de Ilumetri, además del efecto puntual mencionado en la comparación con el ejercicio anterior.
La parte más favorable llegó por el lado de los costes operativos. Los gastos de I+D y el resto de gastos generales se situaron por debajo de lo esperado, lo que permitió que el EBITDA retrocediera menos de lo previsto. En concreto, el EBITDA cayó un 4,8% interanual, hasta 67,5 millones de euros, por encima de los 66,5 millones estimados por Renta 4 y de los 66,7 millones previstos por el consenso.
La buena gestión del OpEx debería continuar durante el año, con un crecimiento de los costes inferior al de las ventas, después de un periodo anterior de mayor inversión para respaldar la comercialización de los principales lanzamientos.
La nota más débil de los resultados estuvo en el beneficio neto. La cifra quedó claramente por debajo de lo previsto, con una caída del 29% frente al primer trimestre de 2025. También se situó un 15% por debajo de la estimación de Renta 4 y un 20% por debajo del consenso.
La explicación principal está en los mayores gastos financieros, derivados del cambio en la contribución del Equity Swap, que pasó de positiva en el primer trimestre de 2025 a negativa en el primer trimestre de 2026.
El mercado debería diferenciar entre la debilidad del beneficio neto, afectado por factores financieros, y una evolución operativa que sigue apoyada en la fortaleza de dermatología.
De cara al conjunto de 2026, Almirall ha reiterado sus objetivos. La compañía espera un crecimiento de las ventas netas de entre el 9% y el 12%, en línea con el 10,8% estimado por Renta 4. También mantiene su rango de EBITDA entre 270 y 290 millones de euros.
La atención se centrará ahora en la evolución del pipeline clínico. 2026 será un año relevante, con el inicio previsto de seis fases 2, destacando especialmente el área de hidradenitis supurativa. La capacidad de avanzar en nuevos desarrollos será clave para reforzar la historia de crecimiento a medio plazo.
Renta 4 mantiene su recomendación de sobreponderar sobre Almirall, con un precio objetivo de 14 euros por acción.
En conjunto, los resultados no cambian la tesis de fondo. Almirall ha empezado el año sin grandes sorpresas operativas, con buen comportamiento de sus productos clave en dermatología y con una guía anual intacta. El beneficio neto decepciona, pero por factores financieros más que por un deterioro del negocio principal.