Europa Press
Associated British Foods ha decidido dar un giro relevante a su estructura corporativa. El grupo británico separará Primark, su negocio textil minorista, del resto de actividades de alimentación, de forma que nacerán dos compañías independientes cotizadas en la Bolsa de Londres. La operación supone un movimiento importante porque rompe con el modelo diversificado que AB Foods había mantenido hasta ahora y busca que cada negocio pueda ser valorado por el mercado con mayor claridad.
La compañía prevé ejecutar la escisión antes de finales de 2027, tras varios meses de análisis financiero, comercial, legal y organizativo. El respaldo del principal accionista, Wittington Investments, refuerza además la sensación de que no se trata de una idea táctica o improvisada, sino de una decisión estratégica ya bastante madura.
El razonamiento de fondo es fácil de entender. Primark opera en un sector, el del comercio minorista textil, con dinámicas muy distintas a las del negocio de alimentación del grupo. Mezclar ambas actividades bajo el mismo paraguas complicaba la valoración del conjunto y podía impedir que el mercado reconociera bien el perfil de cada unidad.
Con la separación, Primark tendrá su propia trayectoria bursátil y el negocio alimentario, que conservará el nombre Associated British Foods, podrá presentarse al mercado como una compañía puramente centrada en alimentación. La tesis de la empresa es que esta estructura hará más fácil entender el valor real de cada división y sus respectivas oportunidades de crecimiento.
La compañía estima que las disinergias derivadas de la segregación serán inferiores a 45 millones de libras, mientras que los costes únicos de separación y de la transacción rondarán los 75 millones de libras. No es una operación gratuita, pero tampoco parece un peaje excesivo si realmente consigue mejorar la valoración y la flexibilidad estratégica de ambas partes.
Además, el grupo defiende que cada negocio quedará supervisado por consejos de administración alineados con su propia realidad sectorial. Eso no es un detalle menor: el mercado suele premiar las estructuras más simples, más transparentes y con una estrategia más fácil de seguir.
Para facilitar la transición, el actual presidente de AB Foods, Michael McLintock, seguirá en su cargo hasta que se cierre la operación. En principio, George Weston será el consejero delegado del negocio de alimentación y Eoin Tonge el de Primark. La composición definitiva de los futuros consejos se anunciará más adelante.
Un punto relevante es que la compañía espera que tanto Primark como la nueva AB Foods tengan tamaño suficiente como para continuar dentro del FTSE 100. Eso puede ayudar a mantener visibilidad, liquidez y seguimiento por parte de inversores institucionales.
En resumen, la decisión tiene lógica industrial y financiera. Primark podrá caminar sola, el negocio alimentario ganará identidad propia y el mercado tendrá dos historias más limpias que analizar. Ahora faltará ver si esa claridad estratégica se traduce de verdad en una mejor valoración bursátil.