¿Crisis migratoria = Crisis económica?

Por Clément Inbona, gestor de fondos de La Financière de l’Échiquier (LFDE).

Por

Capitalbolsa | 21 jul, 2025

La política económica de la administración Trump se ha asentado hasta ahora sobre tres pilares básicos: guerra comercial, Big Beautiful Bill y desregulación. Sin embargo, pecaríamos de cortedad de miras si la redujéramos a esta tríada y no tuviéramos en cuenta los efectos secundarios de la política migratoria en la economía.

Tras fijarse como objetivo expulsar 3000 inmigrantes ilegales al día, es decir, casi un millón por año, Donald Trump está gestando una crisis demográfica con múltiples implicaciones económicas. ¿Cuáles son?

En EE. UU. más que en ninguna otra parte, la historia está ligada a las oleadas migratorias sucesivas. De acuerdo con la OCDE*, los habitantes nacidos en el extranjero constituyen uno de los motores de la economía estadounidense: comparados con los nacidos en el país, presentan una tasa de paro menor y unas mayores tasas de empleo y de participación en el mercado laboral. Contrariamente a lo que se dice, su contribución fiscal neta (impuestos y cotizaciones frente a prestaciones y servicios recibidos) es positiva y representa casi un 1 % del PIB. Este grupo constituye algo menos del 20 % de la población activa, un nivel cercano a la media de los países de la OCDE.

En 2025, el American Enterprise Institute (AEI)**, un laboratorio de ideas estadounidense de corte neoconservador y neoliberal en lo económico, estima que la política migratoria del gobierno Trump va a provocar un saldo migratorio negativo por primera vez en décadas. De acuerdo con el escenario de referencia, eso supone un golpe para el crecimiento económico en 2025 que se cifra entre el -0,3 % y el -0,4 % del PIB estadounidense. Alrededor de dos tercios de este impacto se explican por el freno a la producción y el tercio restante por la caída inducida del consumo y por el aumento del ahorro preventivo entre los inmigrantes que permanecen en suelo estadounidense.

El impacto en el nivel de inflación tampoco es desdeñable, ya que se estima en un alza adicional de los precios del 0,5 %.

Por último, el impacto en la ocupación también es notable, ya que en el segundo semestre de 2025 el AEI prevé una caída de la creación de empleo, que se situaría entre 10 000 y 60 000 puestos de trabajo, según los diferentes escenarios, frente a los 124 000 del primer semestre. Esto permitiría contener la tasa de desempleo, pero amenaza con generar tensiones salariales en los sectores donde los trabajadores inmigrantes sin papeles están más presentes, con construcción, agricultura, hostelería y restauración a la cabeza.

Aunque las consecuencias de los aranceles, de los presupuestos y de las medidas de desregulación parecen estar ya descontadas en los mercados financieros, las heridas que deje la oleada de expulsiones en EE. UU. podrían concitar la atención de los inversores durante los próximos meses.

Últimas noticias