Tesla sufrirá una fuerte caída en 2026. JPMorgan prevé que las acciones caigan otro 60%.
Actualizado : 08:17
- JPMorgan mantiene su visión negativa sobre Tesla y sitúa su precio objetivo en 145 dólares, lo que implica un fuerte potencial de caída adicional.
- La firma recorta sus previsiones tras unas entregas del primer trimestre por debajo de lo esperado y alerta sobre el aumento del inventario sin vender.
- El debate de fondo se centra en si Tesla puede sostener su valoración con más competencia, presión comercial y dudas sobre la demanda.
Tesla vuelve a estar bajo presión en Bolsa. La compañía acumula una caída importante en lo que va de 2026 y, pese a ello, en JPMorgan consideran que el ajuste podría no haber terminado. La entidad ha reiterado su recomendación negativa sobre el valor y mantiene un precio objetivo de 145 dólares por acción, una cota que implicaría un descenso adicional muy severo frente a los niveles recientes de cotización.
JPMorgan endurece el tono tras unas entregas flojas
El ajuste de expectativas llega después de que Tesla entregara en el primer trimestre alrededor de 358.000 vehículos, por debajo de los cerca de 370.000 que esperaba el mercado. A partir de ahí, JPMorgan ha rebajado su previsión de beneficio por acción para 2026 hasta 1,80 dólares, situándola por debajo del consenso.
Según Ryan Brinkman, analista de la firma, el problema ya no es solo tecnológico ni de ejecución industrial en sentido estricto. El verdadero reto estaría en la expansión hacia segmentos de mayor volumen y precios más bajos, donde aparecen más riesgos de demanda, competencia y ejecución. Es decir, crecer más ya no garantiza necesariamente crear más valor.
Más inventario, más competencia, más ruido sobre la marca
La tesis bajista no niega los puntos fuertes de Tesla. De hecho, JPMorgan reconoce una estructura de negocio diferenciada, una cartera de productos atractiva y tecnología puntera. El problema, a juicio de la entidad, es que esas fortalezas quedan más que compensadas por varios factores adversos:
- Riesgo de ejecución por encima de la media.
- Competencia creciente en el mercado del vehículo eléctrico.
- Controversia creciente en torno a la marca, con posible impacto reputacional y comercial.
- Valoración exigente, que seguiría descontando demasiadas cosas positivas a la vez.
Además, la firma llama la atención sobre el incremento del número de vehículos sin vender, un factor que el mercado suele vigilar muy de cerca porque puede anticipar descuentos, presión en márgenes o una demanda menos dinámica de lo previsto.
Una visión minoritaria frente al consenso
La postura de JPMorgan contrasta con la visión dominante en Wall Street. De los 54 analistas que siguen el valor, solo una minoría mantiene recomendaciones claramente negativas. El consenso sigue estando mucho menos pesimista, con un precio objetivo medio por encima de la cotización actual.
Ahí está precisamente uno de los puntos más delicados del caso Tesla: la acción ha corregido con fuerza en 2026, pero aún conserva una subida notable en los últimos doce meses. Eso demuestra que el mercado sigue valorando a la compañía como algo más que un fabricante de coches. La cuestión es si esa prima puede sostenerse en un entorno donde el crecimiento se vuelve más discutido y la visibilidad comercial empeora.