La IA pone en duda el sector de ciberseguridad y obliga a retirar la recomendación
Bankinter
- Se retira la recomendación general sobre el sector de ciberseguridad.
- El prelanzamiento de Claude Code Security introduce nuevas dudas competitivas.
- El sector cotiza con múltiplos exigentes en un entorno de mercado más sensible.
Se ha decidido dejar de recomendar de forma proactiva el sector de ciberseguridad tras el anuncio realizado el viernes por Anthropic sobre el prelanzamiento de Claude Code Security. Esta nueva funcionalidad, integrada en su plataforma de codificación asistida por inteligencia artificial, permite identificar vulnerabilidades en el código fuente —tanto existente como en desarrollo— y proponer soluciones automáticas.
Aunque en principio el impacto directo se limitaría a un nicho concreto del sector —principalmente el análisis de código fuente y, en menor medida, la detección de vulnerabilidades— y no afectaría de forma inmediata a segmentos clave como endpoint/dispositivos o identidad, el mercado podría reaccionar negativamente en el corto plazo hasta que se clarifique el alcance real de esta innovación.
Sensibilidad a múltiplos elevados
El contexto actual agrava la situación. El mercado se muestra especialmente exigente con compañías que cotizan con múltiplos elevados, como es el caso de muchas empresas del sector de ciberseguridad. En este entorno, cualquier factor de incertidumbre adicional puede generar presión sobre las valoraciones.
Por este motivo, se retira la recomendación genérica sobre el sector y, en consecuencia, la Cartera Temática Buy&Hold: Ciberseguridad deja de ser defendida activamente. Asimismo, es probable que en la próxima Estrategia de Inversión Trimestral la ciberseguridad deje de figurar entre las principales temáticas recomendadas.
Balance y perspectivas
La temática ha ofrecido un comportamiento muy positivo desde su lanzamiento en octubre de 2023, acumulando una rentabilidad aproximada del +44%. Sin embargo, el momento de mercado ya no resulta tan favorable.
Queda por determinar si la inteligencia artificial supondrá una amenaza estructural para todo el sector o si su impacto quedará acotado a determinados segmentos específicos. Hasta que exista mayor visibilidad, se adopta una postura más prudente.