Gran tecnología y emergentes, la receta de Nuveen para un mundo donde el desorden ya es estructural

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Capitalbolsa | 10 abr, 2026

Actualizado : 09:31

Puntos clave
  • Nuveen advierte de que el mercado está siendo demasiado complaciente con la guerra de Irán y con el riesgo geopolítico estructural.
  • La firma defiende una cartera más adaptada al nuevo entorno: gran tecnología estadounidense, Japón y mercados emergentes.
  • La inflación, la energía y la rigidez de los bancos centrales obligan a ser más selectivos y a diversificar mejor por regiones y escenarios.

El mercado sigue comportándose como si el caos geopolítico fuera un ruido molesto, pero pasajero. Sin embargo, según la visión de Laura Cooper, estratega global de inversión en Nuveen, ese enfoque ya no sirve. La guerra de Irán, la vulnerabilidad energética, la rigidez de los bancos centrales y la erosión de algunas certezas políticas obligan a asumir una idea incómoda: el desorden global ha dejado de ser una excepción y empieza a convertirse en un elemento permanente dentro de las carteras.

Para Nuveen, el gran error del mercado es estar descontando como escenario base una resolución parcial del conflicto y una reapertura progresiva del estrecho de Ormuz, como si ese desenlace fuese razonablemente fiable. El problema es que los riesgos más graves siguen sin estar bien reflejados en precio. Nuevos ataques a infraestructuras energéticas del Golfo o una escalada con más actores regionales siguen siendo escenarios poco valorados por los inversores.

La geopolítica ya no es un factor marginal

La tesis central de Nuveen es bastante clara: la geopolítica ha pasado de ser un riesgo episódico a convertirse en un factor estructural. Es decir, ya no basta con introducirla como una variable secundaria dentro de los modelos de mercado. Ahora está moldeando directamente los resultados económicos, la inflación, los tipos y el comportamiento de los activos.

La firma identifica tres grandes fracturas. La primera es ese carácter estructural del riesgo geopolítico. La segunda es la posición mucho más débil de Europa, que llega tarde a este nuevo entorno, con una alta dependencia energética y con costes crecientes justo cuando intenta reforzar su peso estratégico y militar. La tercera es la menor capacidad de maniobra de los bancos centrales, atrapados entre un crecimiento más débil y unas expectativas de inflación más altas.

La conclusión de fondo es muy seria: el mercado sigue intentando tratar este entorno como un susto temporal, cuando en realidad puede estar asistiendo a un cambio de régimen mucho más profundo.

Cómo posicionarse en este nuevo escenario

Ante este contexto, Nuveen recomienda reforzar la diversificación geográfica, ponderar mejor distintos escenarios y volverse más selectivo incluso dentro de cada clase de activo. La firma muestra preferencia por instrumentos de tipo variable frente a crédito fijo, por activos ligados a energía y negocio upstream dentro de la renta variable, y por activos reales o con capacidad de proteger frente a inflación.

Incluso en áreas que han recibido críticas en los últimos meses, como el private credit, Nuveen sigue viendo valor en determinados nichos, siempre que haya una selección muy estricta de emisores, gestores y protección contractual. La lógica es simple: en un mundo más incierto, el rendimiento importa, pero la calidad de la estructura importa todavía más.

Gran tecnología de EE.UU. y emergentes, dos pilares clave

Dentro de la renta variable, Nuveen mantiene una preferencia clara por la gran capitalización estadounidense, especialmente por el perfil defensivo y la previsibilidad del crecimiento de beneficios en tecnología e inteligencia artificial. Esa es una de las razones por las que la firma sigue defendiendo una sobreponderación en large caps de Estados Unidos.

Pero la apuesta no se queda ahí. La cartera de renta variable se construye con una lógica de “barbell”, combinando activos más sólidos con otros de mayor potencial, y ahí entran con fuerza Japón y mercados emergentes. En emergentes, Nuveen destaca especialmente a Corea del Sur por su exposición tecnológica y a Brasil por su condición de exportador neto de materias primas.

Europa, petróleo y tipos: más problemas de los que parece

Nuveen trabaja con una previsión de 80 dólares por barril para el Brent en 2026, aunque reconoce que existe riesgo al alza sobre esa cifra. Y eso tiene implicaciones importantes para sus modelos. De hecho, la firma ya ha revisado su escenario de tipos en Estados Unidos y ahora espera solo una bajada en 2026, retrasando la siguiente a 2027.

En Europa, la visión es todavía más exigente. Cooper considera que el BCE podría ser el banco central con más probabilidades de verse forzado a subir tipos en 2026, precisamente por la mayor sensibilidad de la región a la energía y a la inflación importada. Además, Nuveen se muestra escéptica con el crecimiento del beneficio esperado por consenso en Europa y cree que los analistas siguen siendo demasiado optimistas sobre el impacto de la crisis en la actividad.

Una cartera para un mundo menos estable

El mensaje final de Nuveen es que los inversores aún no están preparados para un mundo en el que varias certezas construidas durante décadas —credibilidad institucional, estabilidad de alianzas o límites del shock político— se pongan en cuestión al mismo tiempo. Por eso, la adaptación no puede seguir aplazándose.

Lo que propone la firma no es una huida general del riesgo, sino una reconstrucción más inteligente de las carteras: menos complacencia, más diversificación real, más exposición a negocios resistentes y más atención a regiones y activos que puedan defenderse mejor en un entorno donde la geopolítica ya manda tanto como la macro.

Reflexión de Capital Bolsa. Nosotros creemos que aquí hay una idea muy potente: el inversor que siga construyendo su cartera como si el mundo fuera a volver pronto a la normalidad puede quedarse muy expuesto. En este entorno tiene sentido combinar gran tecnología estadounidense, por calidad y defensa de márgenes, con mercados emergentes seleccionados como Brasil o Corea, y mantener exposición a energía, activos reales y negocios con capacidad de trasladar inflación. El mercado todavía no ha interiorizado del todo que el caos ya no es un accidente: empieza a ser parte del escenario base.

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