Estas señales sugieren que los inversores deberían darle una segunda oportunidad al sector del software.
Actualizado : 19:31
- Las acciones y la deuda del sector del software han comenzado a estabilizarse tras el fuerte castigo sufrido desde finales de 2025.
- Los inversores están dejando de vender indiscriminadamente y empiezan a diferenciar entre ganadores y perdedores de la inteligencia artificial.
- La mejora es todavía incipiente y dependerá de los resultados empresariales, la calidad crediticia y la evolución de los grandes grupos tecnológicos.
El sector del software podría estar empezando a dejar atrás la fase más severa de su corrección. Tras un inicio de año marcado por fuertes caídas en bolsa, presión sobre el crédito privado y desplomes en los préstamos apalancados, varias señales apuntan a una estabilización progresiva.
El ETF iShares Expanded Tech-Software Sector, conocido por el símbolo IGV, llegó a perder cerca de un 40% desde sus máximos de septiembre hasta los mínimos de abril. Aunque todavía retrocede alrededor de un 13% en 2026, se ha mantenido recientemente por encima de los 90 dólares, más de un 20% sobre sus mínimos.
El crédito también encuentra un suelo
La estabilización no se limita a las acciones. Los préstamos apalancados vinculados a compañías de software han encontrado apoyo alrededor de los 91 centavos por dólar, una señal de que el mercado empieza a recuperar confianza en la capacidad del sector para atender su deuda.
La emisión de nuevos préstamos de software se ha reducido de forma considerable durante 2026. Esta caída refleja una mayor cautela por parte de los bancos, pero también limita la oferta de deuda que los inversores deben absorber, contribuyendo a equilibrar el mercado.
La inteligencia artificial divide al sector
A comienzos de año, la presión vendedora afectó prácticamente a todas las compañías del sector. Ahora, los inversores comienzan a separar a los posibles ganadores de los perdedores en la carrera de la inteligencia artificial.
La ciberseguridad es uno de los segmentos que está mostrando mayor fortaleza, impulsado por el temor a un aumento de los ataques facilitados por IA. Este comportamiento ha ayudado a sostener al ETF IGV, que mantiene una exposición significativa a Palo Alto Networks.
En cambio, otras compañías han seguido bajo presión. Oracle, por ejemplo, ha perdido más de un 30% en tres meses y marcó nuevos mínimos anuales en julio, evidenciando que la recuperación no será uniforme.
Herramientas como ChatGPT o los modelos de Anthropic pueden aumentar la competencia para las empresas tradicionales de software como servicio, pero no parece probable que destruyan el conjunto de la industria.
Los fondos vuelven a recibir dinero
Los fondos estadounidenses especializados en software y servicios han recibido aproximadamente 8.100 millones de dólares en entradas netas durante el año.
Estas suscripciones son muy superiores a las registradas en el mismo periodo de 2025, pese a que el valor liquidativo de los fondos ha caído un 9,1% entre enero y julio, frente al crecimiento del 5% registrado el pasado año.
La combinación de entradas de capital y estabilización de precios sugiere que algunos inversores están empezando a considerar que el castigo ha sido excesivo.
Normalización, pero no recuperación definitiva
Los expertos coinciden en que la venta masiva pudo haber ido demasiado lejos y demasiado rápido. El ciclo crediticio general todavía se mantiene favorable, aunque cualquier deterioro en la calidad del crédito, aumento de impagos o repunte de las rentabilidades podría volver a presionar a los fondos de deuda privada y a las acciones del sector.
La publicación de resultados de Alphabet y del resto de los grandes proveedores de infraestructura tecnológica será una prueba importante. Sus cifras permitirán evaluar si la elevada inversión en inteligencia artificial se está traduciendo en crecimiento rentable para proveedores y clientes.
El software parece estar entrando en una fase de normalización, pero todavía no ha recuperado plenamente la confianza del inversor medio. Las compañías con beneficios sólidos, balances resistentes y una aplicación demostrable de la IA podrían ofrecer las mejores oportunidades dentro de un sector que seguirá mostrando una elevada dispersión.