Deutsche Bank apuesta fuerte por Amazon y Oracle para 2026: la IA cambia el relato
- Según Deutsche Bank, Amazon y Oracle cotizan con el “estigma” de ser perdedores en IA, pero eso puede cambiar en 2026.
- AWS prepara un salto de capacidad y la IA podría reimpulsar el crecimiento del cloud.
- En Oracle, el mercado mira la deuda, pero DB cree que se está infravalorando su papel en infraestructura de IA y su cloud “no IA”.
En plena fiebre por la inteligencia artificial, hay dos gigantes que, paradójicamente, han quedado bajo la etiqueta de “perdedores” para parte del mercado: Amazon y Oracle. Sin embargo, como explica Christine Ji, Deutsche Bank cree que ese relato está cerca de girar. En su informe “Fresh Money” para el primer trimestre de 2026, el banco incluye a ambas compañías entre sus ideas de mayor convicción, apoyándose en un argumento simple: la IA no es solo software, es sobre todo infraestructura, y ahí estos dos nombres tienen huella, escala y vías de monetización que el mercado estaría infrapreciando.
Amazon: el “overhang” de perdedor en IA podría levantarse
Amazon llega a 2026 con una sensación extraña: el negocio cloud muestra señales de mejora, anuncia acuerdos con OpenAI y aun así el mercado no termina de comprar el relato. De hecho, la acción subió apenas un 5% en 2025, muy por detrás del S&P 500.
El analista Lee Horowitz (Deutsche Bank) cree que esa losa —el “AI loser overhang”— puede disiparse este año. Su tesis pasa por el músculo físico de AWS: estima que la plataforma podría añadir 15 gigavatios de capacidad en los próximos dos años. Horowitz interpreta que el acuerdo con OpenAI “solo araña la superficie” y que la ampliación de capacidad sería el detonante para reacelerar el crecimiento de ingresos del cloud.
La apuesta de fondo es que el cuello de botella de la IA no será la demanda, sino la capacidad. Y AWS quiere estar listo.
El e-commerce sigue siendo una máquina… y Rufus puede ser el “arma secreta”
Deutsche Bank también pone en valor el “negocio base” de Amazon. Horowitz describe el e-commerce como una máquina bien engrasada que sigue capturando cuota global incluso en un entorno de retail de bajo crecimiento. Además, las mejoras logísticas estarían impulsando una expansión de márgenes.
Y aquí aparece una palanca menos comentada: Rufus, el asistente de compras de Amazon. Según Horowitz, ya estaría desbloqueando alrededor de 10.000 millones de dólares de ingresos incrementales. Con este conjunto de factores, el analista considera que el mercado podría “suscribir” de forma razonable un crecimiento del 20% en el beneficio operativo a futuro.
Oracle: la deuda tapa lo importante
En Oracle, el relato ha sido todavía más brusco. La acción vivió un pico de entusiasmo cuando el mercado se enganchó a su pipeline de acuerdos ligados a IA, pero el foco se desplazó rápidamente hacia un tema sensible: deuda y planes de financiación. Resultado: el valor acumula una caída superior al 40% desde máximos de septiembre.
El analista Brad Zelnick (Deutsche Bank) cree que el catalizador clave será que la compañía aporte claridad de financiación en los próximos trimestres, lo que podría aliviar el ruido que hoy pesa sobre la acción. Pero, en su opinión, el mercado está dejando en segundo plano algo más relevante: el papel de Oracle como constructor de infraestructura de IA.
Infraestructura de IA: contratos que se disparan y ventaja técnica
Zelnick destaca que el “future contract value” de Oracle se habría disparado a más de 500.000 millones de dólares, frente a unos 65.000 millones apenas dos años atrás. Para Deutsche Bank, esta tracción refleja que Oracle se está posicionando como un actor clave en el despliegue de clusters de chips de IA.
El banco también apunta a una ventaja diferencial: la experiencia histórica de Oracle en computación paralela y procesamiento de alta velocidad, que sería especialmente útil a la hora de orquestar grandes despliegues de GPUs.
El cloud “tradicional” de Oracle también estaría infravalorado
Más allá del boom de la IA, Deutsche Bank sostiene que el mercado infravalora el negocio cloud “no IA” de Oracle. Según Zelnick, ese segmento habría crecido cerca de un 40% en los últimos dos años, ganando cuota incluso frente a competidores mayores. Si esta tendencia se consolida, el mercado podría empezar a reconocer que Oracle no es solo un “trade de IA”, sino una historia de ejecución comercial y captura de cuota en cloud.
El punto clave: hoy el mercado mira el apalancamiento; Deutsche Bank quiere que mire el valor de los contratos y el crecimiento del cloud.
Conclusión: de “perdedores” a beneficiarios tardíos del ciclo
La lectura que deja el informe es interesante: la IA está evolucionando desde el hype hacia la ejecución, y en esa fase ganan peso los que controlan capacidad, contratos e infraestructura. Si AWS realmente acelera su crecimiento con la expansión de energía y centros de datos, y si Oracle despeja dudas sobre financiación mientras el mercado reconoce su tracción en contratos, ambos podrían dejar atrás el cartel de “AI losers”.
Fuente: Christine Ji (MarketWatch), con ideas de Deutsche Bank (Lee Horowitz y Brad Zelnick).