Renfe descarta que el accidente de Adamuz se deba a un exceso de velocidad, ya que iban a menos de 210 km/h

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Capitalbolsa | 19 ene, 2026

Puntos clave
  • Renfe descarta que el accidente de Adamuz se debiera a exceso de velocidad: los trenes circulaban por debajo de 210 km/h.
  • El sistema de seguridad LZB y la vía habían sido renovados recientemente, lo que refuerza la hipótesis de un fallo de material.
  • La línea de alta velocidad Madrid–Andalucía podría permanecer cortada más de tres o cuatro días.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha descartado que el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) se debiera a un exceso de velocidad. Según explica la información adelantada por Europa Press, los dos trenes implicados circulaban por debajo de los límites autorizados en el tramo: uno lo hacía a unos 205 km/h y el otro en torno a 210 km/h, frente a una velocidad máxima permitida de 250 km/h en esa sección de la línea.

En una entrevista radiofónica, Fernández ha subrayado que la alta velocidad en España puede alcanzar los 300 km/h, pero que en este punto concreto la limitación era inferior y se estaba respetando. Por ello, ha pedido evitar especulaciones y ha insistido en que, a día de hoy, los datos disponibles no apuntan a una imprudencia del maquinista ni a un incumplimiento de la señalización.

A la espera de las conclusiones oficiales, el máximo responsable de Renfe orienta el foco hacia un posible fallo de material, ya sea en el propio tren o en algún elemento de la infraestructura, y no a un error humano o a un exceso de velocidad.

El papel del sistema LZB y el margen de reacción


Fernández recuerda que la línea donde se produjo el siniestro opera con el sistema de seguridad y señalización LZB, diseñado precisamente para minimizar el riesgo de fallo humano. Este sistema es capaz de ordenar de forma automática el frenado de emergencia y de bloquear la circulación cuando detecta un obstáculo en la vía, de modo que el mecanismo actúa como última barrera de protección.

Sin embargo, según los detalles que recoge Europa Press, el intervalo de tiempo entre el descarrilamiento del tren de Iryo y el posterior choque con el Alvia de Renfe habría sido de apenas 20 segundos. Ese margen tan reducido habría impedido que el sistema pudiera completar el proceso de detección y activación del frenado antes de la colisión, lo que añade complejidad técnica a la investigación.

El propio presidente de Renfe califica el accidente de “extraordinariamente complejo” desde el punto de vista operativo y técnico, lo que anticipa una investigación larga y minuciosa por parte de los equipos especializados.

Infraestructura renovada y corte prolongado de la línea


Otro elemento relevante es el estado de la infraestructura. Tal y como recuerda Fernández, la vía de alta velocidad en este tramo fue objeto de una reforma completa, finalizada en mayo del año pasado. Sobre el papel, eso implica que tanto la plataforma como la superestructura y los sistemas asociados deberían encontrarse en condiciones óptimas para la circulación de trenes de alta velocidad.

Pese a ello, el accidente ha obligado a interrumpir el tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía en la línea de alta velocidad. El presidente de Renfe reconoce que el corte podría prolongarse “más de un día” y que ahora mismo se maneja un escenario de, al menos, tres o cuatro días de afectación, en función de la rapidez con la que puedan recuperarse la vía, la catenaria y el material siniestrado.

La prioridad inmediata pasa por completar las tareas de rescate y seguridad, retirar los restos del tren y garantizar que la infraestructura recupere las condiciones necesarias para reabrir con total seguridad, mientras la comisión de investigación avanza en el análisis de datos técnicos, registradores de a bordo y estado de la vía.

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