Oriente Medio vuelve a tomar el control de los mercados en una semana clave para la inflación
- Oriente Medio vuelve a ser el principal foco de atención para los mercados.
- La inflación de abril será clave para calibrar los próximos pasos de los bancos centrales.
- La visita de Trump a China puede generar titulares relevantes sobre comercio, tecnología y geopolítica.
Las bolsas europeas afrontan una nueva semana condicionada por el conflicto en Oriente Medio, después de unos días que fueron claramente de más a menos para los índices del Viejo Continente, pero muy positivos para Wall Street. Según apunta Juan J. Fdez-Figares, director de Gestión de IICs, los inversores seguirán pendientes de cualquier avance en las negociaciones de paz, después de que ayer se produjera un nuevo paso atrás tras el rechazo frontal de Donald Trump a la contrapropuesta iraní.
Por ahora, las posiciones de ambas partes siguen bloqueadas. El control del estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní continúan siendo los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo. Aunque todavía cabe esperar que se mantenga abierta la vía diplomática, el riesgo es evidente: el estrecho de Ormuz sigue cerrado y esa situación amenaza con provocar una seria crisis energética global, con impacto directo sobre el crecimiento económico mundial.
Una semana marcada por la inflación
En el plano macroeconómico, la atención se centrará en las lecturas finales de inflación de abril en las principales economías de la Eurozona, así como en el IPC estadounidense, que se publicará el martes, y el IPP de Estados Unidos, previsto para el miércoles.
En principio, estas cifras deberían confirmar que la inflación ha vuelto a repuntar, impulsada principalmente por el fuerte encarecimiento de la energía. Este escenario complica el margen de actuación de los bancos centrales, que se encuentran ahora más cerca de subir tipos que de recortarlos.
El mercado entra en una fase delicada: si la energía sigue tensionada, los bancos centrales tendrán menos margen para apoyar el crecimiento y más presión para defender su credibilidad frente a la inflación.
Tras los sólidos datos de empleo publicados el pasado viernes en Estados Unidos, la Reserva Federal centrará ahora su atención en el comportamiento de los precios durante los próximos meses. El objetivo será detectar si el encarecimiento energético empieza a generar efectos de segunda ronda sobre salarios, márgenes empresariales y expectativas de inflación.
ZEW, ventas minoristas y consumo estadounidense
La semana también traerá otras referencias relevantes. En Alemania, el instituto ZEW publicará el martes sus índices de percepción sobre la situación actual y futura de la economía, un dato especialmente útil para medir el ánimo de grandes inversores y analistas en un momento de elevada incertidumbre.
En Estados Unidos, el jueves se conocerán las ventas minoristas de abril, una referencia clave para comprobar si el consumo privado sigue resistiendo. Este dato será especialmente importante porque el gasto de los hogares continúa siendo uno de los principales soportes del crecimiento estadounidense.
- Martes: IPC de Estados Unidos y encuesta ZEW alemana.
- Miércoles: IPP estadounidense.
- Jueves: ventas minoristas de abril en Estados Unidos.
- Durante la semana: lecturas finales de inflación en la Eurozona.
Trump viaja a China en plena tensión global
A partir del jueves, Donald Trump iniciará su visita oficial a China. El encuentro con las autoridades chinas llega en un momento especialmente sensible para los mercados, ya que sobre la mesa estarán asuntos como la relación comercial, la tecnología, la guerra en Oriente Medio y la situación de Taiwán.
Es previsible que la visita genere titulares relevantes. Cualquier señal sobre aranceles, restricciones tecnológicas, tierras raras o coordinación geopolítica puede tener impacto en divisas, materias primas, renta variable y bonos.
La visita de Trump a China puede convertirse en el segundo gran eje de la semana, junto con Oriente Medio. El mercado buscará señales sobre comercio, tecnología y estabilidad geopolítica.
Resultados empresariales: mejor tono en Wall Street que en Europa
La temporada de resultados continuará, aunque a un ritmo más moderado. En Europa publicarán compañías relevantes como ABN AMRO, Adecco, Allianz, Alstom, Deutsche Telekom, Siemens, Telefónica y Vodafone.
En Wall Street, presentarán sus cifras trimestrales nueve compañías del S&P 500, entre ellas Constellation Energy, Cisco Systems y Applied Materials. Hasta ahora, la temporada estadounidense está siendo claramente mejor de lo esperado, mientras que en Europa el tono es más irregular.
La diferencia se explica, en parte, por la mayor exposición de las empresas europeas a los aranceles impulsados por la Administración Trump y al repunte de los precios energéticos. Aunque los resultados europeos no están siendo negativos en conjunto, las compañías se muestran menos optimistas que sus homólogas estadounidenses.
Apertura europea: prudencia y escasas referencias
Para la sesión de hoy, se espera que los principales índices bursátiles europeos abran sin grandes cambios, probablemente con un ligero sesgo bajista. La jornada no presenta grandes citas macroeconómicas ni empresariales, por lo que Oriente Medio volverá a monopolizar la atención.
Durante la madrugada, las principales bolsas asiáticas han tenido un comportamiento mixto. Corea del Sur ha vuelto a liderar las ganancias, apoyada por el buen momento de los valores ligados a los semiconductores, especialmente los fabricantes de memorias.
En otros mercados, el dólar vuelve a ejercer de activo refugio y gana algo de terreno frente al resto de principales divisas. Los precios de los bonos caen y sus rentabilidades suben, mientras el petróleo repunta con fuerza. El oro retrocede, la plata se mantiene estable y las principales criptomonedas cotizan a la baja.
En definitiva, la semana comienza con un mercado muy condicionado por la geopolítica. La inflación, la visita de Trump a China y la evolución de las negociaciones con Irán marcarán el pulso de unas bolsas que siguen mostrando fortaleza de fondo, pero también una sensibilidad creciente al riesgo energético.