ORO: JPMorgan proyecta un camino hacia los 8.500 dólares.

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Capitalbolsa | 30 ene, 2026

Puntos clave
  • El oro ha superado ya el objetivo de Goldman Sachs de 5.400 dólares fijado hace solo una semana y cotiza en torno a 5.500 dólares.
  • El estratega de JPMorgan Nikolaos Panigirtzoglou plantea un escenario teórico en el que el oro podría alcanzar entre 8.000 y 8.500 dólares.
  • El fuerte posicionamiento de corto plazo y la euforia minorista elevan el riesgo de tomas de beneficio y correcciones a corto plazo.

El periodista Steve Goldstein describe un movimiento histórico en el mercado del oro, donde la cotización ha avanzado con tanta rapidez que ha superado el objetivo de fin de año de Goldman Sachs (5.400 dólares) apenas una semana después de ser revisado al alza. El metal precioso ronda ya los 5.500 dólares, casi el doble que hace un año, en un rally que se ha vuelto claramente parabólico y que arrastra a todo el complejo de metales preciosos.

Según explica Goldstein, la entrada masiva de inversores minoristas es cada vez más visible. La decisión de Coinbase de incorporar futuros de cobre y platino es un síntoma de hasta qué punto el apetito especulativo se ha desplazado desde las criptomonedas hacia los metales, en un entorno en el que algunos criptoactivos han sufrido caídas superiores al 80% desde sus máximos recientes.

De los bonos al oro: el nuevo “activo defensivo”

Goldstein recoge el análisis del estratega global de mercados de JPMorgan, Nikolaos Panigirtzoglou, quien viene defendiendo desde octubre que el oro está empezando a ocupar parte del espacio tradicionalmente reservado a los bonos en las carteras equilibradas. Con las políticas “a todo gas” y poco ortodoxas de la administración Trump, la percepción dominante es que el riesgo principal es la inflación y la depreciación de las divisas, más que una recesión clásica que los bonos podrían cubrir.

En este contexto, el estratega estima que actualmente los inversores privados mantienen alrededor de un 3% de sus carteras en oro. Si esa asignación aumentara hasta el 4,6% en los próximos años, desplazando parte de la exposición a bonos de mayor duración, el modelo de Panigirtzoglou sugiere un precio teórico para el oro de entre 8.000 y 8.500 dólares por onza.

Para Goldstein, este ejercicio no es una predicción inmediata, sino una forma de ilustrar la potencia del flujo estructural hacia el oro en un mundo donde crecen los temores a episodios de devaluación, conflictos geopolíticos (Venezuela, Groenlandia, Irán) y movimientos coordinados en divisas como la reciente intervención sobre el yen.

Posicionamiento extremo y riesgo de corrección

Al mismo tiempo, Steve Goldstein advierte, apoyándose de nuevo en el análisis de Panigirtzoglou, de que el camino hacia esos niveles de 8.000–8.500 dólares sería altamente volátil. Los commodity trading advisers (CTA) y otros fondos de tendencia se encuentran, según sus modelos, extremadamente largos tanto en oro como en plata, lo que incrementa el riesgo de episodios de toma de beneficios o regresiones a la media en el corto plazo.

La combinación de posicionamiento técnico extremo, euforia minorista y un discurso de “cobertura total” frente a la inflación hace que, para Goldstein, cualquier sorpresa macro o giro en las expectativas de tipos pueda desencadenar correcciones intensas sin que eso implique necesariamente el final del ciclo alcista estructural.

¿Burbuja o nueva fase del mercado?

El artículo plantea, en última instancia, el debate entre quienes ven en el movimiento del oro una burbuja impulsada por el miedo y el FOMO, y quienes lo interpretan como el reflejo de un cambio de régimen más profundo, en el que los inversores sustituyen parte del “colchón” de renta fija por un activo real con historia de 6.000 años como reserva de valor.

Para Steve Goldstein, el mensaje de JPMorgan es doble: a corto plazo el riesgo de corrección aumenta por el posicionamiento extremo, pero a medio y largo plazo el rediseño de las carteras hacia más oro y menos bonos puede seguir siendo el combustible de un ciclo alcista que, en términos de asignación global, aún podría estar en su primera mitad.

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