Morgan Stanley advierte que el rally de semiconductores empieza a parecerse al boom de la plata
- Morgan Stanley pide más selectividad en semiconductores.
- Wilson ve más recorrido en la rotación sectorial.
- Consumo discrecional, transporte y bancos regionales ganan atractivo.
La reciente corrección del Nasdaq Composite y del sector de semiconductores ha reabierto el debate sobre si la operación ligada a la inteligencia artificial empieza a mostrar señales de agotamiento táctico.
El índice tecnológico estadounidense encadenó cinco sesiones consecutivas de caídas, su peor racha desde comienzos de año, y perdió un 4,6% durante ese periodo. El retroceso fue más del doble que el registrado por el S&P 500, reflejando la presión específica sobre tecnología, inteligencia artificial y semiconductores.
Según el equipo de estrategia de Morgan Stanley, liderado por Mike Wilson, los inversores deberían ser ahora mucho más selectivos a la hora de comprar caídas en tecnología. En ciclos recientes, esa estrategia ha funcionado muy bien, pero el contexto actual muestra una rotación más amplia hacia otros segmentos del mercado.
La rotación podría tener más recorrido
Wilson considera que la ampliación del liderazgo del mercado todavía puede continuar, apoyada en una recuperación de beneficios más amplia y todavía infravalorada por los inversores.
En este entorno, Morgan Stanley favorece sectores como consumo discrecional, transportes y bancos regionales. La caída del precio del petróleo y la posibilidad de que la Reserva Federal sea menos restrictiva de lo que actualmente descuenta el mercado podrían actuar como soportes para estos grupos.
La tesis de fondo es que otras áreas del mercado podrían empezar a comportarse mejor que las grandes tecnológicas si los beneficios se recuperan de forma más generalizada y los inversores reducen exposición a los segmentos que han liderado el rally.
Semiconductores: volatilidad difícil de sostener
Uno de los principales puntos de cautela de Wilson es la elevada volatilidad reciente en semiconductores. El PHLX Semiconductor Index cayó un 7,9% la semana pasada, después de haber subido un 7,3% la semana anterior.
Este comportamiento dificulta mantener niveles de exposición históricamente elevados al sector. Además, Wilson señala que la debilidad reciente de los hyperscalers puede ser una señal adelantada de menor impulso para los semiconductores, ya que estas compañías han sido grandes compradoras de infraestructura tecnológica y chips ligados a IA.
La preocupación es que las revisiones al alza de beneficios por acción en semiconductores ya se encuentran cerca de extremos históricos. Si las expectativas están demasiado elevadas, el sector podría entrar en una fase de peor comportamiento relativo, aunque el ciclo estructural no haya terminado.
La comparación con la plata
Wilson compara el comportamiento reciente de los semiconductores con el de la plata, al sugerir que los chips podrían haberse convertido en “la última materia prima” en experimentar un boom durante este año.
La comparación es relevante porque apunta a un posible exceso de momentum. En otras palabras, no cuestiona necesariamente la demanda estructural de semiconductores, pero sí advierte de que el precio de las acciones puede haber avanzado demasiado rápido en relación con la fase actual del ciclo.
Según Morgan Stanley, si la rotación de mercado hacia sectores rezagados se consolida, el impulso de precios en semiconductores podría estar cerca de una fase de clímax. Esto dejaría espacio para que otros grupos del mercado, como consumo discrecional y transportes, registren un mejor comportamiento relativo.
No es el final del ciclo, pero sí una advertencia
Wilson no afirma que el ciclo de semiconductores haya terminado. La inteligencia artificial, la nube, la memoria avanzada y la inversión en centros de datos siguen siendo fuerzas estructurales relevantes.
Sin embargo, el estratega sí advierte de que la falta de momentum reciente puede limitar el atractivo relativo del sector en el corto plazo. Tras una fase de exposición elevada y expectativas muy optimistas, el mercado podría exigir más confirmación de beneficios antes de volver a premiar al grupo con la misma intensidad.
Valoración: el mensaje de Morgan Stanley no es abandonar semiconductores, sino evitar compras indiscriminadas tras las caídas. El sector sigue teniendo soporte estructural, pero la combinación de alta exposición, volatilidad y expectativas exigentes justifica una mayor selectividad. Si la rotación de mercado continúa, sectores como consumo discrecional, transporte y bancos regionales podrían tomar el relevo táctico.