Los futuros del petróleo Brent caen hasta los 98 dólares antes del discurso de Trump sobre la guerra con Irán.

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Capitalbolsa | 01 abr, 2026

Puntos clave
  • El Brent llegó a caer hasta la zona de 98 dólares antes del discurso de Trump sobre la guerra con Irán.
  • El mercado empieza a descontar una posible salida del conflicto, pero el suministro sigue siendo la gran incógnita.
  • Ormuz continúa muy lejos de la normalidad y esa sigue siendo la clave real para el petróleo.

El petróleo ha vuelto a girar con fuerza a la baja a medida que el mercado intenta anticipar un posible final del conflicto con Irán. El Brent llegó a tocar los 98,35 dólares antes de rebotar ligeramente, mientras que el contrato de referencia seguía moviéndose en el entorno de los 101,8 dólares por barril. En paralelo, el WTI también cedía con claridad y se situaba cerca de los 98,8 dólares.

El detonante del movimiento fue el anuncio de que Donald Trump se dirigirá a la nación para ofrecer una actualización sobre la guerra con Irán. El mercado interpreta que ese mensaje podría ir en la línea de una desescalada, especialmente después de que el presidente estadounidense afirmara que las tropas de su país abandonarían Irán en “dos o tres semanas” y que Washington se retiraría con o sin acuerdo formal, siempre que quedara claro que Teherán no podrá desarrollar armamento nuclear.

El mercado compra alivio, pero aún no tiene certezas

Las palabras de Trump fueron acompañadas por un mensaje del presidente iraní, Masoud Pezeshkian, que trasladó al presidente del Consejo Europeo, António Costa, que Irán también estaría dispuesto a cerrar el conflicto, aunque exigiendo garantías que eviten nuevas agresiones en el futuro. Esa combinación de mensajes ha reforzado la idea de que ambas partes podrían estar buscando una salida.

Sin embargo, el problema es que una cosa es hablar de final de guerra y otra muy distinta normalizar el suministro energético. El mercado puede celebrar titulares más conciliadores, pero la cuestión de fondo sigue donde estaba: en el estrecho de Ormuz y en la capacidad real de restablecer el tráfico marítimo con normalidad.

El crudo baja porque el mercado empieza a descontar una posible salida política, pero sigue sin estar claro cuándo ni cómo volverá a normalizarse el flujo de exportaciones.

Ormuz sigue siendo el punto crítico

La incertidumbre sigue siendo muy elevada respecto al futuro de Ormuz. Trump habría transmitido a su entorno que estaría dispuesto a dar por finalizada la guerra incluso si la ruta sigue mayoritariamente cerrada. Desde Irán, mientras tanto, el tono sigue siendo claramente condicionado: el jefe del comité de seguridad nacional del Parlamento iraní aseguró que el estrecho se reabrirá, pero no para cualquiera, sino solo para quienes acepten las “nuevas leyes” impuestas por Teherán.

Eso deja al mercado en una posición delicada. Puede haber una reducción del riesgo geopolítico directo, pero no necesariamente una recuperación inmediata del suministro. Y en petróleo, la oferta sigue siendo la gran pregunta.

De hecho, aunque el tránsito por el estrecho mejoró algo a finales de marzo, los volúmenes siguen muy lejos de la normalidad. Pasaron algo más de 25 barcos, una cifra que queda muy por debajo del promedio del año pasado. Esa comparación refleja que la perturbación sigue siendo importante, aunque algunos inversores hayan querido interpretar la caída del crudo como señal de normalización rápida.

La guerra puede acercarse a una tregua, pero mientras Ormuz no recupere una operativa razonable, el mercado seguirá conviviendo con una prima de riesgo energética.

En resumen, el mercado del petróleo está entrando en una fase en la que los discursos políticos pesan mucho, pero los flujos reales siguen mandando. La caída del Brent por debajo de los 100 dólares muestra que los inversores empiezan a creer en un escenario menos extremo. El problema es que, por ahora, la logística y el suministro aún no respaldan del todo ese optimismo.

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