La AIE lanza una seria advertencia: el shock petrolero de abril puede duplicar el golpe de marzo
- La AIE advierte de que las pérdidas de suministro de petróleo en abril podrían duplicar las registradas en marzo.
- Fatih Birol considera que la actual crisis energética supera, en gravedad, la suma de las crisis de los años setenta y la de 2022 ligada a Rusia.
- La escasez de combustible para aviones y diésel ya golpea a Asia y amenaza con trasladarse a Europa entre abril y mayo.
La Agencia Internacional de la Energía ha lanzado una advertencia de enorme calibre sobre el deterioro del mercado energético global. Su director ejecutivo, Fatih Birol, sostiene que la crisis actual no solo está tensionando el petróleo, sino que podría convertirse en un shock de oferta mucho más grave en abril, con pérdidas de suministro que duplicarían las ya sufridas en marzo.
El mensaje no deja demasiado margen para el optimismo. Según Birol, la situación es tan delicada que la considera peor que la suma de las dos grandes crisis energéticas de los años setenta y la crisis derivada de Rusia en 2022. La clave está en la magnitud del daño sobre infraestructuras y en la rapidez con la que el déficit de suministro puede empezar a extenderse por distintas regiones.
Más de 12 millones de barriles diarios ya fuera del mercado
Hasta ahora, la crisis en Oriente Medio ya habría provocado la pérdida de más de 12 millones de barriles diarios de suministro de petróleo. A ello se suma el daño sufrido por alrededor de 40 activos energéticos clave en la región, una cifra que refleja que el problema no es puntual ni limitado a una sola instalación, sino un deterioro mucho más amplio de la red energética.
Lo más preocupante es que la AIE no ve este golpe como un episodio estabilizado, sino como un proceso que puede agravarse en las próximas semanas. De hecho, el organismo espera que las pérdidas de petróleo en abril sean el doble que en marzo, lo que elevaría de forma muy notable la presión sobre precios, logística y refinados.
El gran cuello de botella está en el diésel y el combustible de aviación
Birol ha subrayado además que el mayor problema no está únicamente en el crudo, sino en la disponibilidad de combustible para aviones y diésel. Esa puntualización es importante porque traslada el foco desde la materia prima hacia los productos refinados que tienen un efecto más directo sobre transporte, logística, movilidad y actividad económica.
Según la AIE, el impacto ya se está dejando sentir en Asia y podría empezar a llegar a Europa entre abril y mayo. Esa secuencia tiene bastante lógica: primero sufre la región más dependiente de los flujos energéticos de Oriente Medio y después el efecto se va extendiendo al resto del sistema, a medida que se acumulan retrasos, escasez y sobrecostes.
La AIE deja abierta la puerta a intervenir
Ante este escenario, la AIE recuerda que ya se está teniendo en cuenta una liberación adicional de reservas estratégicas. Y Birol fue aún más explícito al afirmar que, si se considera que existe necesidad real de crudo, podrían intervenir. Eso significa que el organismo no descarta nuevas medidas extraordinarias para contener el deterioro del mercado.
En definitiva, la advertencia de la AIE eleva claramente el tono. No está hablando de una tensión transitoria, sino de una crisis de suministro que puede intensificarse en abril, con efectos visibles sobre refinados, transporte y equilibrio energético global. Si este escenario se confirma, el mercado tendrá que empezar a asumir que el problema no se resolverá solo con mejores titulares geopolíticos.