Julius Baer ve el crudo anclado en la parte alta de los 50 dólares durante buena parte de 2026

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Capitalbolsa | 17 dic, 2025

Actualizado : 20:00

Puntos clave
  • El petróleo vuelve a situarse por debajo de los 60 dólares ante un exceso estructural de oferta.
  • Las negociaciones sobre Ucrania apenas cambiarían el equilibrio del mercado energético.
  • El escenario central apunta a precios en la zona alta de los 50 dólares durante buena parte de 2026.

El precio del petróleo ha regresado a la franja de los 50 dólares por barril, reflejando un entorno marcado por abundancia de oferta y un sentimiento de mercado claramente deprimido. Como explica Norbert Rücker, responsable de Análisis Económico y Next Generation Research en Julius Baer, las recientes caídas se han visto alimentadas tanto por nuevas señales de debilidad parcial en la economía estadounidense como por cierto optimismo en torno a las conversaciones de paz sobre Ucrania.

Aun así, el trasfondo estructural apenas ha cambiado. El mercado petrolero sigue mostrando un superávit persistente, y desde Julius Baer consideran que los precios tenderán a moverse en la parte alta de los 50 dólares durante gran parte de 2026. El fuerte pesimismo actual actúa como un colchón que limita el riesgo de caídas muy pronunciadas, aunque al mismo tiempo incrementa la probabilidad de rebotes puntuales y bruscos a corto plazo.

Idea central: incluso con titulares geopolíticos positivos, el problema del petróleo no es la demanda, sino el exceso de oferta acumulado.

Ucrania y sanciones: impacto limitado en el crudo

Más allá de la lectura política, lo realmente relevante para los mercados de materias primas es cualquier cambio efectivo en el régimen de sanciones. Según señala Rücker, Rusia ha seguido vendiendo petróleo en los mercados globales a pesar del endurecimiento progresivo de las sanciones por parte de Europa, Estados Unidos y otros países occidentales. Incluso en un escenario de acuerdo, es poco probable que Europa vuelva a importar energía rusa a corto plazo, mientras que Estados Unidos actúa más como competidor que como cliente, y Asia no necesita más barriles rusos en el contexto actual.

En este sentido, los mercados energéticos ya han pasado página respecto a Rusia. Occidente se ha desacoplado en gran medida de esos suministros y el impacto potencial de una relajación de sanciones sería, en términos fundamentales, limitado. El segmento más sensible sigue siendo el de los productos refinados, donde los flujos comerciales son más complejos y costosos de reconfigurar.

Oferta abundante y ajuste pendiente

El mercado necesita algún tipo de ajuste para evitar un superávit aún mayor. Desde Julius Baer consideran que este ajuste no vendrá tanto de nuevos recortes coordinados por los grandes países productores, sino más bien de una caída en la producción de shale en Estados Unidos. Mientras tanto, China seguirá absorbiendo buena parte del excedente a través de almacenamiento estratégico, aunque los inventarios en Occidente también apuntan a un crecimiento adicional.

En conjunto, el panorama sigue siendo de presión estructural sobre los precios. El tono extremadamente bajista del mercado limita el recorrido a la baja, pero deja abierta la puerta a episodios de volatilidad al alza provocados por cierres de posiciones cortas en los mercados de futuros.

Conclusión: el escenario base sigue siendo neutral, con precios contenidos y rebotes puntuales más tácticos que estructurales.

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