Goldman: El oro subirá a 5.400 dólares la onza a finales de 2026 por la fuerte demanda
Un objetivo de 5.400 dólares por onza para finales de 2026 refuerza la narrativa de la oferta estructural del oro y puede favorecer las compras durante las caídas, especialmente si los mercados se inclinan hacia nuevos recortes de la Fed.
La estrategia de Goldman para el riesgo alcista mediante estructuras de opciones de compra también sugiere posibles repuntes "convexos" durante shocks de riesgo.
Resumen:
- Goldman espera que las compras de oro por parte de los bancos centrales se aceleren nuevamente en 2026 al ritmo observado en 2025.
- Se trata de un caso base conservador que supone que no habrá diversificación adicional del sector privado más allá de las tendencias actuales.
- La visión central de Goldman: la demanda del banco central más la exposición de los inversores privados, principalmente en respuesta a los recortes de tasas de la Reserva Federal, respaldan un aumento constante.
- Pronóstico de la Cámara: el oro “subirá lentamente” hasta alcanzar los 5.400 dólares la onza a finales de 2026.
- Goldman advierte de un riesgo alcista significativo si aumenta la diversificación del sector privado, especialmente a través de estructuras de opciones de compra.
- La trayectoria a mediano plazo sigue siendo ascendente, pero con una volatilidad potencialmente elevada.
Goldman Sachs espera que la oferta estructural del mercado del oro se mantenga intacta hasta 2026, impulsada principalmente por la demanda del banco central y un repunte más cíclico en la participación de los inversores privados vinculado al ciclo de flexibilización de la Reserva Federal.
En su perspectiva para 2026, Goldman Sachs prevé que las compras de oro por parte de los bancos centrales se reaceleren al ritmo observado en 2025, incluso bajo un escenario base conservador que no asume ninguna diversificación adicional del sector privado más allá de la ya incorporada en los flujos actuales. En otras palabras, el escenario base del banco no se basa en una nueva ola de actores privados que roten reservas o carteras hacia el oro; asume que la demanda del sector oficial se encargará de la mayor parte del trabajo.
En conjunto, Goldman argumenta que (1) las compras de los bancos centrales y (2) la mayor exposición de los inversores privados, en gran medida en respuesta a los recortes de tipos de la Fed, deberían ser suficientes para impulsar los precios al alza con el tiempo. El banco describe esta trayectoria como una "reducción lenta" en lugar de un aumento lineal, y proyecta que el oro alcance los 5.400 dólares por onza troy para finales de 2026.
Sin embargo, Goldman Sachs observa una asimetría significativa en torno a este pronóstico. Esto pone de relieve un importante riesgo alcista si la diversificación del sector privado se expande significativamente, en particular si se expresa mediante estructuras de opciones de compra, que pueden amplificar la participación alcista y acelerar las fluctuaciones de precios durante las fases de impulso.
En términos netos, la trayectoria a mediano plazo de Goldman para el oro sigue siendo ascendente, pero advierte explícitamente que el recorrido podría ser accidentado: la tendencia puede ser al alza, pero la volatilidad podría seguir siendo elevada, especialmente en torno a los cambios de política de la Reserva Federal, los shocks de riesgo y cualquier ola renovada de diversificación.