El oro borró todas las ganancias semanales tras el anuncio de la Reserva Federal. ¿Qué sucederá ahora?

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Capitalbolsa | 18 jun, 2026

Puntos clave
  • El oro pierde las ganancias semanales tras el tono más restrictivo de la Fed.
  • El repunte de los rendimientos reales vuelve a presionar al metal precioso.
  • La zona de 4.240 dólares aparece como soporte clave a corto plazo.

El oro ha borrado las ganancias acumuladas durante la semana después de que la Reserva Federal sorprendiera al mercado con un mensaje más restrictivo. Según Giuseppe Dellamotta, el nuevo gráfico de puntos de la Fed apunta a la posibilidad de una subida de tipos este año, un cambio relevante que ha impulsado los rendimientos reales y ha limitado la capacidad de recuperación del metal precioso.

El primer movimiento fue de relativa estabilización, mientras los inversores esperaban la rueda de prensa del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh. Sin embargo, al comprobar que no ofrecía una orientación futura clara, las ventas se intensificaron. El mercado interpretó que la Fed está dispuesta a dejar que los datos económicos y las condiciones financieras marquen el camino de la política monetaria.

La Fed endurece el mensaje y el oro lo acusa

Warsh defendió que los mercados funcionan mejor cuando reaccionan directamente a los datos económicos y no cuando dependen de una guía explícita de la Reserva Federal. Este enfoque implica una Fed menos previsible, más dependiente de la inflación y menos inclinada a suavizar las expectativas del mercado con mensajes anticipados.

El cambio de tono ha tenido un efecto inmediato: los operadores elevan ahora la probabilidad de una subida de tipos en julio hasta cerca del 30%, mientras que para septiembre la posibilidad se sitúa en torno al 65%. Además, el mercado descuenta ya aproximadamente 37 puntos básicos de endurecimiento monetario hasta final de año, frente a los 18 puntos básicos previos a la reunión.

El principal problema para el oro es claro: si el mercado empieza a descontar más subidas de tipos y mayores rendimientos reales, el atractivo relativo del metal precioso disminuye.

La postura de Donald Trump también ha sido interpretada como un factor relevante. A diferencia de etapas anteriores, no cuestionó la decisión de la Fed y llegó a señalar que podrían producirse subidas de tipos. Para el mercado, esto se interpreta como una mayor libertad de actuación para Warsh si la inflación no vuelve al objetivo del 2%.

El petróleo y la guerra añaden complejidad

El escenario macro sigue siendo delicado. El riesgo inicial vinculado a la guerra entre Estados Unidos e Irán era una crisis de oferta, con presión alcista sobre el petróleo y, por extensión, sobre la inflación. Sin embargo, si el conflicto se estabiliza y los precios del crudo caen con fuerza, el efecto podría trasladarse hacia una mejora de la actividad económica.

Ese escenario tampoco sería necesariamente favorable para el oro. Una economía más resistente podría obligar igualmente a la Fed a mantener una política monetaria restrictiva o incluso a subir tipos adicionales. Por tanto, el metal queda atrapado entre dos fuerzas: menor tensión energética por un lado, pero más presión de tipos reales por otro.

Análisis técnico diario: línea de tendencia en prueba

En el gráfico diario, el oro rechazó la zona de máximos previos situada en torno a los 4.360 dólares y cayó con fuerza tras la decisión de la Reserva Federal. El precio se encuentra ahora probando la principal línea de tendencia alcista, un nivel técnico importante para medir si los compradores todavía conservan el control de fondo.

Mientras el precio respete esa directriz, los alcistas pueden intentar reconstruir posiciones con un riesgo definido por debajo de la línea de tendencia. El primer objetivo sería recuperar los 4.360 dólares y, posteriormente, extender el movimiento hacia la zona de 4.600 dólares.

En sentido contrario, una ruptura clara por debajo de la línea de tendencia cambiaría el sesgo técnico y abriría la puerta a un tramo bajista más profundo, con la zona de 3.885 dólares como referencia relevante para los vendedores.

El nivel técnico clave está ahora en la directriz alcista. Mientras aguante, el oro conserva opciones de rebote; si se pierde, el deterioro técnico sería mucho más serio.

Gráfico de 4 horas: soporte en 4.240 dólares

En el plazo de 4 horas, la brecha alcista previa ha quedado completamente cerrada tras la caída posterior a la Fed. El precio ha rebotado desde la zona de soporte situada alrededor de los 4.240 dólares, donde los compradores han intentado aprovechar la corrección para reposicionarse.

Ese nivel gana importancia a corto plazo. Si el oro consigue mantenerse por encima, el mercado podría intentar recuperar la parte alta del rango. Sin embargo, una ruptura de los 4.240 dólares reforzaría el escenario bajista y permitiría a los vendedores presionar de nuevo hacia niveles inferiores.

Gráfico de 1 hora: rango entre 4.240 y 4.360 dólares

En el gráfico horario, el oro podría quedar temporalmente atrapado en un rango entre los 4.240 y los 4.360 dólares. En ese escenario, los vendedores tenderían a aparecer cerca de la resistencia y de la línea de tendencia bajista, mientras que los compradores necesitarían una ruptura clara al alza para reactivar el impulso hacia nuevos máximos.

Por ahora, el mercado sigue dominado por la reacción a la Fed. La publicación de las solicitudes semanales de subsidio por desempleo en Estados Unidos será el próximo catalizador a vigilar, ya que cualquier señal de fortaleza laboral podría reforzar las expectativas de tipos más altos durante más tiempo.

El oro mantiene soporte a corto plazo, pero el contexto ha empeorado: una Fed más restrictiva, mayores rendimientos reales y menos visibilidad sobre los próximos movimientos de tipos reducen el margen para nuevas subidas sostenidas.

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