El miedo a la devaluación reaparece: oro, plata y divisas reaccionan al unísono
Actualizado : 09:10
- El oro marca nuevo récord y revive el llamado “gran comercio de la devaluación”.
- Según explica el autor original, el motor de fondo es el miedo a la monetización de la deuda y a divisas perdiendo poder adquisitivo.
- La geopolítica y el carry trade del yen también están empujando a los metales preciosos.
El oro ha vuelto a colocarse en el centro del tablero con un nuevo máximo histórico, reactivando una narrativa que muchos daban por aparcada: el llamado “gran comercio de la devaluación”. Según relata el medio original, el estratega Robin Brooks (Brookings Institution y ex Goldman Sachs) interpreta el movimiento como una señal de que el mercado vuelve a cubrirse ante el riesgo de que las grandes economías terminen “licuando” su deuda con dinero barato y compras de bonos.
El miedo de fondo: monetización de deuda
La idea es sencilla: cuando crece la percepción de que los bancos centrales podrían acabar financiando, directa o indirectamente, el exceso de endeudamiento público, aumenta el atractivo de los activos reales. En ese contexto, el oro actúa como termómetro de desconfianza hacia las monedas fiduciarias. De hecho, como explica el autor original, el metal ha superado los 4.400 dólares por onza y acumula una subida cercana al 68% en lo que va de 2025.
Lectura rápida: el oro no sube solo por “miedo” puntual. Suele reaccionar cuando el mercado empieza a pensar que el dinero vale menos en el futuro: tipos más bajos, deuda más alta, y bancos centrales comprando bonos.
La Fed como catalizador: Jackson Hole y recortes
En el relato de Brooks, el detonante de la ruptura al alza se apoya en dos momentos concretos: el tono más moderado de Jerome Powell en Jackson Hole y el recorte más reciente de la Reserva Federal. El mensaje que descuenta el mercado, según subraya el estratega, es que podría venir más flexibilización, y eso tiende a reforzar el argumento de la devaluación.
No es solo oro: la plata se dispara y la geopolítica suma presión
El movimiento se extiende a otros metales. La plata, con muchos factores comunes, también ha marcado máximos y acumula una revalorización explosiva en 2025. A esto se añade el componente de refugio: tensiones geopolíticas y episodios recientes de escalada internacional refuerzan la demanda de metales preciosos, especialmente cuando el inversor busca activos fuera del sistema financiero tradicional.
Clave de mercado: cuando suben a la vez oro y plata, y además se aceleran en máximos, el mercado suele estar pagando una prima por cobertura y por momentum.
La pista en divisas: coronas “sin deuda” y el carry del yen
Un punto interesante del análisis del autor original es el “eco” en el mercado de divisas: monedas de países con perfiles de deuda bajos, como la corona sueca o el franco suizo, empiezan a moverse de forma más sincronizada con los metales. La lectura es que el mercado no solo compra oro, también busca “calidad” monetaria fuera de los grandes emisores endeudados.
Además, como apunta Jeroen Blokland (según la fuente original), el carry trade del yen sigue vivo: pese a movimientos de tipos en Japón, el diferencial con EE. UU. continúa incentivando financiación en yenes para entrar en activos de mayor rentabilidad o riesgo, y los metales preciosos están siendo una de las opciones favoritas.
En conjunto, el rally no responde a un único titular. Es una mezcla de política monetaria, deuda, divisas y geopolítica, con el oro actuando como el indicador más visible de una idea que vuelve con fuerza: protegerse ante la posible pérdida de poder adquisitivo del dinero.